7 hechos de la Juventud venezolana, ayer y hoy

El 12 de febrero Venezuela celebra el día de la juventud. Un festejo producto del triunfo heroico de un grupo de jóvenes patriotas, al mando del General José Félix Ribas, que superados en número y experiencia, detuvieron el avance de las tropas realistas en la ciudad de la Victoria, ubicada en la región central del país.

Aquella juventud arriesgó su vida por ver a su patria libre del yugo español, que en aquél tiempo figuraba como el imperio más poderoso del mundo. Dos siglos después, nuevos retos (y otros imperios) desafían a la juventud venezolana del siglo XXI. VT Actual repasa los 7 hechos de la Juventud venezolana, ayer y hoy

Monumento a la Batalla de la Victoria en el estado Aragua, Venezuela.

7. La juventud antiimperialista del siglo XIX

Los muchachos que en 1814 agrupó José Félix Ribas eran en su mayoría seminaristas y universitarios. No tenían experiencia en manejo de armas de fuego, lanzas o espadas, pues su única herramienta era la pluma y las letras. Junto a 1500 soldados, Ribas armó un ejército pleno de fervor patrio y dispuesto a ofrecer su vida por los ideales de libertad e independencia. La batalla duró largas horas de resistencia, hasta que llegaron los refuerzos de Vicente Campo Elías, que dieron la estocada final a las tropas realistas en la Batalla de la Victoria.

Recreación de la Batalla de La Victoria

6. Muchachos idealistas

En el siglo XIX los jóvenes que estudiaban provenían en su mayoría de familias mantuanas y de clase acomodada, de las cuales muy pocas estaban en sintonía con la causa independentista. Los que no estaban del lado del bando realista, deseaban una independencia que siguiera privilegiando a las clases dominantes. En la Universidad Real de Caracas, antecesora de la Universidad central de Venezuela, ya se formaban jóvenes que conocieron los ideales de la Revolución Francesa y estaban dispuestos a sumarse a levantarse contra la corona española. Otro grupo de seminaristas del Seminario Santa Rosa de Lima, primer centro de estudios superiores del país, se sumó a la lucha aún sin tener conocimiento del manejo de armas.

Integrantes de la Generación del 28, en su mayoría estudiantes de la Universidad Central de Venezuela

5. Juventud heroica del siglo XX

La Batalla de la Victoria no ha sido la única demostración de la valentía y el arrojo de la juventud venezolana. En los tempranos años del siglo pasado un grupo de muchachos se organizó en centros estudiantiles y de la mano de Pío Tamayo, introductor del marxismo en el país, comienzan a operar diferentes actos culturales que derivan en un movimiento popular para denunciar los atropellos de la dictadura de Juan Vicente Gómez. De esa generación saldrían notables hombres de la política venezolana como Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Miguel Otero Silva, Raúl Leoni y Juan Bautista Fuenmayor, entre otros. En aquél entonces todos defendían la causa marxista contra la dictadura militar.

4. Día de la juventud

Como homenaje a la victoria obtenida en los Valles de Aragua, la Asamblea Constituyente de 1947 declara la celebración de cada 12 de febrero como el Día de La Juventud, en honor a los jóvenes que ofrecieron su vida en favor de los intereses de la patria en la Batalla de La Victoria.

La unión cívico-militar fue crucial para derrocar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez

3. La juventud del 23 de enero

Otros jóvenes se convirtieron en los líderes del movimiento de derrocó a la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez. Diversos acontecimientos políticos produjeron un alzamiento cívico-militar que fue coronado con la huida del dictador y el correspondiente abandono del poder. Para ello fue fundamental en la parte civil, la organización estudiantil y de la juventud comunista, que generó la movilización social necesaria para acompañar el levantamiento militar. Uno de estos líderes fue el joven reportero Fabricio Ojeda, quien presidía la Junta Patriótica desde la clandestinidad para el momento del derrocamiento.

Políticos de extrema derecha como el prófugo de la justicia, Freddy Guevara (der), financiaron la violencia callejera en 2017 que dejó más de 120 muertos.

2. La generación manipulada

Conocedores del ímpetu propio de la juventud, un grupo de políticos no tan jóvenes se ha propuesto utilizar a los muchachos para derrocar a la Revolución Bolivariana. Desde el 2007 la oposición viene manejando a grupos de estudiantes formados en universidades con perfil neoliberal, para protagonizar diferentes hechos de violencia en las calles, en los que incluso se han convertido en víctimas y victimarios. Un odio inusual en personas de tan corta edad, se dejó ver en las concentraciones que en 2012, 2014 y 2017 algunos jóvenes protagonizaron en eventos conocidos como “guarimbas”, en los que el terror, la muerte y la destrucción se convirtieron en el modus operandi de la derecha venezolana.

Los niños también fueron usados para fines violentos. Les pagaban con comida y sustancias prohibidas.

Para tales acciones, no han dudado en reclutar niños y adolescentes, a los que han instruido en el uso de armamentos caseros de los que ellos mismos son víctimas fatales. Son parte de una generación que creció de espaldas a su propia realidad y se sumó a un engaño que les perjudica a todo el país.

1.La Generación de Oro

Atletas venezolanos junto al presidente venezolano Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores.

Así la llamó el desaparecido líder socialista Hugo Chávez. El término nació producto del buen papel que desempeñó la delegación venezolana en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pero se extendió hacia toda la generación nacida y formada en Revolución Bolivariana que ha tenido la oportunidad de estudio, trabajo y realización personal, como ninguna otra en la historia de Venezuela.

Antes de la crisis que vive el país petrolero producto del bloqueo y algunas políticas erradas, Venezuela alcanzó el segundo puesto en América en cuanto a mayor matrícula universitaria y el quinto en el mundo. La expansión mundial del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles, el brillo de científicos y atletas a nivel mundial como nunca antes se vivió, la incorporación de millones de jóvenes al mercado laboral y con derecho al estudio, son muestra de los auténticos logros de la generación de oro, a la que aún le falta mucho por brillar.

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