Justicia peruana condescendiente con los Fujimori

A una semana de su arresto, fue puesta en libertad la líder de la oposición peruana, Keiko Fujimori, por orden unánime de la Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional. Sin embargo, el tribunal aseguró que seguirá siendo investigada por recibir dinero de Odebrecht para su campaña electoral de 2011.

La orden, le ha permitido a la hija del expresidente del Perú entre 1990 y 2000, Alberto Fujimori, abandonar la cárcel tres días antes de lo que dictaba la anterior orden de captura, emitida por un juez el pasado miércoles y que vencía a los 10 días.

La sala también ha dejado en libertad a otros 19 detenidos por el mismo caso, a pesar de que solo cinco de ellos habían presentado una apelación. Entre ellos hay dos exministros de Fujimori padre: Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya. Uno de los planteamientos que dio pie a la medida es que, de acuerdo con el juez Richard Concepción Carhuancho, sólo se recabaron los argumentos de la fiscalía y no los de la parte afectada.

A su salida, Keiko Fujimori dio gracias por las muestras de solidaridad que recibió mientras permanecía detenida.

Según lo arrojado por las investigaciones, Fujimori -quien se postuló dos veces como candidata presidencial- permitió y lideró la infiltración de una organización criminal y recibió fondos provenientes de actos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht, para beneficiar a la empresa en el futuro con obras sobrevaluadas, beneficios normativos, y/o favorecimiento judicial.

Ante la decisión, miles de personas han protestado en las calles peruanas exigiendo la salida del fiscal general, también salpicado por este caso. Los manifestantes rechazan la actitud del Congreso, que encubre a los magistrados supuestamente involucrados en la red de corrupción en el sistema de justicia.

ARG

La corrupción en Perú está a la orden del día

Artículos relacionados