Italia castiga obsolecencia programada

En una histórica decisión que establece un precedente mundial en contra del mercado de consumo, Italia multó a las empresas Samsung y Apple, con 10 y cinco millones de euros respectivamente, por impulsar prácticas comerciales injustas relacionadas con la obsolescencia programada.

De acuerdo con la Autoridad italiana garante de la competencia (AGCM, por su sigla en italiano), ambas compañías han obligado a los usuarios a descargar algunas actualizaciones en sus teléfonos móviles que causaron graves disfunciones y redujeron significativamente su funcionamiento, acelerando así su sustitución por productos más recientes.

Con esta práctica, las empresas violaron los artículos 20, 21, 22 y 24 del Código de los Consumidores italianos, pues promocionaron actualizaciones que los equipos no podían soportar correctamente, sin informarles adecuadamente a los usuarios sobre lo que podía pasar con sus terminales luego de la descarga.

El sistema operativo iOS 10, optimizado para el iPhone7, requería mucha energía de los dispositivos y causaba inconvenientes en los mismos, como apagados súbitos.

Es importante destacar que la multa aplicada a Apple es mucho más elevada porque tampoco informó correctamente a los usuarios de la duración de las baterías de litio de sus teléfonos y los factores que contribuyen a su deterioro. Ambas compañías comenzaron a promover la actualización de los programas en el año 2016.

Italia no es el único país que toma medidas frente a estas empresas. En la actualidad, Francia investiga al gigante de la manzanita por los delitos de «fraude» y «ralentización programada» debido a la manipulación de las baterías en los dispositivos iPhone más antiguos.

ARG

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