Duque continúa atacando a la Minga Social colombiana

Las negociaciones entre la Minga Social y el gobierno de Colombia dan un paso atrás, luego de llegar hace tres días a un acuerdo en el que el Ejecutivo se comprometió a invertir 823 mil 148 millones de pesos colombianos en la región del Cauca, que ha sido el escenario de casi un mes de protestas por el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, presentado por el presidente Iván Duque.

En sus más recientes declaraciones, el Jefe de Estado acusó a este colectivo de torpedear el diálogo y amenazó -a través de la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez- con no regresar en breve a la región para sostener conversaciones con este sector, luego de que una reunión pautada para el martes fuera suspendida.

De acuerdo con Duque, el grupo cambió el lugar del encuentro de forma precipitada de un espacio cerrado a uno público en el que según el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, la vida del Primer Mandatario corría peligro. Sin embargo, los pueblos originarios señalan que lo más acertado hubiese sido que el Presidente se acercara hasta la plaza central del resguardo indígena.

«El Presidente insistía en que la reunión debía realizarse a puerta cerrada, desconociendo el sentir de la minga, donde la comunidad es quien orienta, es la gente quien espera ese gesto del presidente y no una reunión de voceros», señaló la organización social a través del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

Indígenas bloquean carreteras de Colombia
Sectores sociales colombianos apoyan protestas de indígenas.

Asimismo, destacaron que esta circunstancia «deja claro que se confabuló un plan con el fiscal general de la nación para no encarar un diálogo directo con las comunidades». Lo más irónico es que funcionarios del Gobierno de Duque no aceptan el fracaso de este primer encuentro ni su responsabilidad en ello y hasta han llegado a asegurar que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, pudiera intentar aprovechar estas manifestaciones para desestabilizar Colombia.

El Ejecutivo también acusó a este movimiento de ocultar en sus filas a guerrilleros de grupos disidentes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, quienes se encuentran en un proceso de desmovilización y de discusión de un acuerdo de paz, que ha sido atropellado por Duque desde antes de ser electo presidente.

Ante esta situación, los indígenas se declararon en asamblea permanente y convocaron a un paro nacional para el 25 de abril. Destacaron que “la movilización nacional, la minga nacional por la defensa de la vida y la paz no caduca con la suscripción de acuerdos, sino que se continúa y se fortalece”.

ARG

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