Indígenas en peligro: La dura existencia de los originarios neogranadinos

Más de 500 años han pasado y los indígenas del continente siguen experimentando vejámenes, discriminación y exclusión.

Decía el líder boliviano Evo Morales, en días recientes, durante un discurso en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)  en el que algunos opositores pretendieron humillarle: “Esta clase de problemas que vivimos cada día, vienen de la derecha fascista y racista (…) Eso no nos asusta. Hemos soportado (…) más de 500 años esta clase de agresiones y provocaciones”.

Y 500 años de agresiones no han bastado para algunos sectores políticos neogranadinos. De hecho, la situación de los pueblos originarios en Colombia, compuesto por 1,9 millones de indígenas, toma tintes bastante preocupantes, a juzgar por la falta de servicios básicos como acueductos y energía eléctrica, 58,6% no tiene acceso a tendidos de aguas servidas, mientras que 34% no goza de las bondades de tener electricidad en sus casas. Ello ocurre principalmente en La Guajira.

La Cruz Roja ha tratado de paliar las duras condiciones de vida de los indígenas de La Guajira colombiana / Foto: Cortesía

Pero ahora hay que sumar la falta de seguridad, el escaso resguardo que el Estado neogranadino provee, lo que ha permitido, según la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), el asesinato de 198 nativos en diferentes partes del país, desde noviembre de 2016, 134 de los cuales se han registrado sólo durante el gobierno de Iván Duque.

El Cauca, la zona de mayor violencia contra los indígenas

La violencia se ha vuelto toda una institución en Colombia, tras más de 50 años de conflicto interno, en el que las pugnas territoriales entre las guerrillas y el paramilitarismo, solapado por las instituciones, han determinado las condiciones de vida en diversas regiones.

La ONU habla, en un informe reciente, del asesinato de al menos 86 defensores de los derechos humanos este año en Colombia, sumados a los 837 líderes sociales y ex combatientes dados de baja en todo el país que reporta el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), principalmente en barrios y zonas rurales.

Además, el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) reporta otros datos: Las comunidades del Cauca llevan décadas viviendo en un clima de terror y el número de víctimas indígenas, en el marco del conflicto entre los años 1985 y 2016, escaló a más de 38 mil. También aporta que van 56 indígenas asesinados en este departamento este año, unidos a los 22 de 2018.

La violencia en el Cauca contra la población indígena no hace más que aumentar cada año / Foto: Cortesía

Territorio atractivo para el narcotráfico

Señalan las autoridades que este territorio resulta muy atractivo para las bandas narcotraficantes, por cuanto el Cauca, departamento ubicado en una región montañosa del suroeste colombiano, resulta un corredor estratégico entre el occidente y el oriente con el centro colombiano. También conecta la cordillera central con el océano Pacífico, lo que hace del departamento un paso obligado para la droga producida en el país.

En ese entorno, vive la comunidad Nasa, tercer grupo indígena de Colombia con 243 mil miembros, la más numerosa en la región, que se ha convertido en la principal víctima por pretender resguardar sus territorios ancestrales y por luchar porque los grupos delictivos no llenen la zona de cultivos de coca y marihuana para producir sus estupefacientes.

FF/VTactual.com

Los indígenas en Colombia, resisten a diario

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