Protestas en Hong Kong prosiguen pese a lluvias y prohibición

Decenas de miles de personas desafiaron la lluvia y, sobre todo, la prohibición de la Policía para marchar por las calles del distrito financiero de Hong Kong en el decimotercer fin de semana consecutivo de protestas en la ciudad.

Agentes antidisturbios trataban de evitar que se llevase a cabo la marcha que pretendía protestar ante la sede de la Oficina de Enlace, organismo que representa al Gobierno de Pekín en Hong Kong.

Dos horas después, la Policía comenzó a usar gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, luego que un manifestante lanzó un cóctel molotov contra el edificio.

Protestas en Hong Kong prosiguen pese a lluvias y prohibición
Un manifestante lanzó una bomba molotov, que la policía debió contrarrestar con lacrimógenos / Foto: Cortesía

Asimismo, y por primera vez desde que comenzaron las protestas, las fuerzas de la ley utilizaron cañones de agua desde los que dispararon tinta azul, lo que permitirá identificar con más facilidad a los manifestantes.

Una supuesta “marcha religiosa”

En redes sociales se comenzó a convocar a una marcha “religiosa” para “orar por los pecadores de Hong Kong”, cuyo cartel venía acompañado de una foto de un cielo iluminado y de la foto de la líder del Gobierno local, Carrie Lam. Incluso apareció un artista disfrazado de Moisés que prometía llevar a los hongkoneses “a la tierra de la libertad”.

Protestas en Hong Kong prosiguen pese a lluvias y prohibición
Efectivos de la Policía dispararon agua con tinta azul, lo que permitirá identificar con más facilidad a los manifestantes / Foto: Cortesía

Ocurre que, en Hong Kong, las marchas religiosas no necesitan permiso de la Policía. No obstante, las fuerzas de la ley advirtieron que considerarían manifestación ilegal cualquier aglomeración de más de 30 personas en las zonas prohibidas, sin tener en cuenta si los manifestantes aseguraban formar parte de un evento religioso.

Por los visos políticos de esta actividad, los agentes del orden hablan de que se trata de una manifestación ilegal, delito que se pena en la ciudad con tres a cinco años de prisión.

FF

Artículos relacionados