Hechos que harán inolvidable a Teodoro Petkoff

Este miércoles, se hizo del conocimiento publico la muerte del político, economista y periodista venezolano, Teodoro Petkoff, a sus 86 años de edad. En su momento formó parte del partido Movimiento al Socialismo (MAS), sin embargo, no figuró entre los integrantes del proceso revolucionario venezolano, encabezado por el líder socialista Hugo Chávez.

Siempre polémico y de mal carácter, Petkoff tuvo fuerte influencia en la vida política venezolana. Jugó un papel importante desde el ejercicio comunicacional con su estilo mordaz y a veces grotesco. Fundó el diario TalCual y dirigió del periódico El Mundo, además de conducir programas de televisión.

Cumplió varios roles en la política venezolana. Fue diputado en diversas oportunidades, candidato a la presidencia en 1983 y 1988 sin lograr alcanzar más del 4% de los votos. También se postuló como alcalde de Caracas, pero fue derrotado por Aristóbulo Istúriz, actual ministro de Educación.

Durante el segundo periodo presidencial de Rafael Caldera, Petkoff se desempeñó como ministro de Cordiplan, una coordinación destinada a asesorar al consejo de ministros y al mandatario nacional en el aspecto económico del país. Muchos aseguran que Petkoff era quien movía los hilos del poder detrás del anciano presidente Caldera, pero lo que sí fue público fue el poder que tuvo sobre la economía nacional en aquellos años.

Fue parte de la llamada “Agenda Venezuela” que buscaba – y logró – la privatización de empresas estatales, dejar sin pensión a los adultos mayores a través de los cambios en la Seguridad Social y el debilitamiento del Sistema de Pensiones. Auspició la «Alianza Tripartita», que sentó a trabajadores complacientes, patronos y gobierno, a discutir los beneficios laborales que nunca llegaron. La lucha laboral sufrió duros reveses ante las políticas impulsadas por Petkoff.

En medio de una dura situación política, social y económica del país, durante el gobierno de Rafael Caldera, Teodoro Petkoff hizo popular la frase “estamos mal pero vamos bien”, lo cual fue catalogado como una burla al pueblo venezolano, quien en ese momento atravesaba por un difícil momento.

Bajo su mando, quebró la aerolínea más sólida de América del Sur: Viasa. Aún muchos de sus trabajadores despedidos, hoy bastante mayores, no cobran su jubilación como sí lo hizo su hijo, quien trabajaba en esa institución.

Teodoro Petkoff también formó parte de la guerrilla, en ese periodo fue detenido en dos oportunidades, sin embargo logró escaparse de las autoridades en dos ocasiones: la primera enen 1963, cuando fingió sentirse enfermo para ser trasladado al Hospital Militar, de donde es escapó descendiendo con ayuda de una cuerda y la segunda, en 1967, escapó a través de un túnel construido por debajo del denominado Cuartel San Carlos.

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YR

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