Riesgo de hambruna en Venezuela apunta a EEUU y oposición local

Desde el año 2015 instituciones, funcionarios y empresas venezolanas, vienen siendo objeto de sanciones por parte del gobierno de los Estados Unidos. Desde entonces la capacidad de negocios en el exterior para lograr el abastecimiento de una economía que se acostumbró a las importaciones, se ha puesto cuesta arriba. Con el endurecimiento de las medidas coercitivas desde 2017 y el bloqueo del comercio petrolero de ese país, la población venezolana está a las puertas de la primera hambruna en más de un siglo en el continente americano.

La información se desprende de estudios científicos recopilados por The New York Times, diario que plantea que a partir de que las sanciones han restringido la capacidad de vender activos, solicitar financiamiento externo y vender petróleo, se preveía la rápida salida de Nicolás Maduro del poder, pero en todo este tiempo lo único que ha pasado es que la población sufre cada vez más las consecuencias de esas decisiones.

Venezolanos manifiestan contra sanciones estadounidenses contra su país.

TNYT visibiliza los errores cometidos por la administración de Maduro, a quien señala de haber tenido una “mala administración” y de ser represivo y “despiadado” con la población, acusaciones que coinciden con la valoración de Washington. Pero sostiene que “las sanciones están poniendo al país en riesgo de una catástrofe humanitaria”.

Dependencia alimentaria vs producción

La economía rentista que por décadas se instauró en el modo de vida del venezolano, no aguantó más. Las medidas coercitivas impulsadas por Estados Unidos contra Venezuela demolieron un modelo dependiente de las importaciones y ahora le obliga a producir para alimentar a su población, en medio de la más severa crisis económica en la historia del país. Desde 2012 las importaciones de alimentos bajaron dramáticamente y eso coloca al país al borde de la hambruna.

Colombia y Estados Unidos son dos de los principales puntos de agresiones contra el gobierno de Venezuela.

Pero el tema no forma parte de la agenda de quienes promueven las acciones sancionatorias contra Caracas. Legisladores norteamericanos y opositores al gobierno de Maduro insisten en forzar las medidas contra su gobierno sin tener en cuenta el terrible daño que causan a la población. El trabajo de TNYT sostiene que “tanto los legisladores que diseñaron esta estrategia imprudente como los líderes políticos que la apoyaron podrían terminar compartiendo la responsabilidad” con el gobierno de Maduro.

Desde la acera opositora

El discurso de la oposición radical antichavista desestima que las sanciones de EEUU agraven la situación en el país. Para ellos, la crisis comenzó desde mucho antes de que Washington iniciara su programa de aislamiento de Venezuela, por lo que las sanciones vigentes desde 2017 no revisten mayor gravedad. Sin embargo, voltean hacia otro lado cuando se les advierte que las sanciones comenzaron con el gobierno de Barack Obama en 2015 y que los recortes importantes se evidenciaron en 2013, apenas Maduro llegó al poder.

En 2015 el ex presidente de EEUU, Barack Obama, declaró a Venezuela como una amenaza «inusual y extraordinaria» contra su país. Desde entonces comenzó el bloqueo a la economía venezolana.

Tras el fallido intento de ingresar al país una supuesta ayuda humanitaria, desde la acera opositora no se intentó otra forma de tratar de aminorar la crisis alimentaria. Reconocen que hay problemas de alimentación y riesgo de hambruna, pero no responsabilizan al bloqueo sino al gobierno. Sus actos dejan claro que el interés que los mueve está muy lejos de la suerte de millones de venezolanos.

RB

Artículos relacionados