Haití: el terremoto que abrió la caja de Pandora

La tarde del 12 de enero de 2010, alrededor de las 4:50 pm, un terremoto de 7.0 en la escala de Richter sacudió Puerto Príncipe y las localidades aledañas. El movimiento sísmico devastó en segundos la nación caribeña. Pero su acción solo aceleró los efectos de una sentencia imperial que venía haciendo mella con el tiempo. 

El que hoy es considerado como el país más pobre de América, fue una de las colonias más prósperas de la región y se convirtió en la primera República libre de este continente, liderada por ex esclavos. Pero ese hecho glorioso, marcó el rumbo de su destino hacia la tragedia.

«Ahí comenzaron sus problemas: era un país independiente gobernado por exesclavos negros en un mundo regido por el poder colonial blanco y esclavistas. Eso hizo que a Haití nunca se le permitiera salir adelante», declaró a BBC Brian Concannon, director ejecutivo del Instituto de Justicia y Democracia en Haití.

Sentencias imperiales

Lo primero es que al líder y fundador de Haití, Alexandre Petión, Francia e Inglaterra le aplicaron una especie de bloqueo comercial por haber contribuido con el Libertador venezolano, Simón Bolívar, en la Expedición de los Cayos en 1816, una ofensiva que partió desde la nación caribeña, en la gesta de independencia de Venezuela ante el yugo español.

Las naciones europeas dejaron de comprar Café, Cacao, algodón y tabaco a Haití. Luego, en 1825, el presidente haitiano Jean Pierre Boyer firmó una ordenanza con la que redujo 50% de los aranceles a las importaciones francesas y pagó 150.000.000 francos a la nación europea, como indemnización por las consecuencias de las guerras para librarse de Francia.

Jean Paul Edmond, haitiano residenciado en Venezuela, explicó que esas circunstancias dejaron graves secuelas en la economía nacional, sin embargo, la colonización que emprendió Estados Unidos sobre ese país entre 1915 y 1934 sentenció definitivamente el destino de Haití. «Se robaron nuestros recursos, el oro que quedaba, la madera, coltán, todo (…) Además formaron a muchos haitianos en la Escuela de las Américas, esa fuerza militar, junto a la corrupción y entreguismo durante la dictadura de los Duvalier, terminaron de hundir el país», dijo.

Y el terremoto abrió la caja

Todas estas condiciones impuestas a Haití, condenaron a sus habitantes a la pobreza y el abandono. El terremoto abrió la caja de Pandora y liberó todos los males que de manera silenciosa ya padecían los haitianos a diario, como en el mito griego, la esperanza quedó atrapada en el fondo.

El movimiento sísmico produjo alrededor de 315 mil muertes, 350 mil heridos 7.900 millones de dólares en pérdidas materiales, estimado en 120% del PIB de la nación en 2009. Además, alrededor de millón y medio de personas quedaron sin vivienda, 60 % de la infraestructura del país, quedó destruida.

De inmediato, llegaron las promesas de la comunidad internacional con respecto a la ayuda humanitaria para la reconstrucción del país. Sin embargo, la mayoría no cumplieron. Así lo informó el diputado haitiano Bertrand Sinal, en entrevista para VTActual.com. 

Refirió que vieron una especie de «invasión de organizaciones internacionales», abocadas a la atención en materia de salud, pero los recursos nunca llegaron a los haitianos. Sinal destacó el papel de Estados Unidos, «sus tropas estuvieron entre las primeras que llegaron y controlaron la salida y la entrada en todo el país, es como si fuera una invasión».

De hecho, recientemente se publicó una investigación del portal académico The Conversation, según la cual, más de dos mil mujeres y niñas haitianas fueron violadas, por soldados de las tropas de ocupación de Naciones Unidas entre 2004 y 2017. De esos abusos, habrían nacido unos 250 niños. «En Port Salut, pueblo donde nací, debí denunciar la violación de un joven de 17 años por parte de los llamados soldados de paz«, narró Sinal.

En medio de todo esto, diez años después, la Organizacion de Naciones Unidas afirma que unos 4 millones y medio de haitianos tienen necesidades alimentarias, la mitad, son niños.  60% de la población vive actualmente por debajo del umbral de pobreza y 2 millones y medio de personas viven en situación de pobreza extrema. 

Todas estas circunstancias han hecho que el pueblo haitiano se rebele contra una opresión histórica a la que se han sumado gran parte de sus gobernantes, casi siempre al servicio de intereses extranjeros. Los haitianos han estado los últimos 3 meses de 2019 protestando en las calles, para exigir un cambio de Gobierno y el fin de las políticas neoliberales que pretende imponer el Fondo Monetario Internacional en medio del hambre y la miseria.

Jessica Sosa/VTactual.com

Haití: las causas objetivas de la rebelión popular

 

 

 

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