Gustavo Tovar Arroyo: de la «fiesta mexicana» a la muerte de la Patria

La familia del abogado y propagandista de derecha, Gustavo Adolfo Tovar Arroyo, tiene intereses directos en empresas del sector petrolero establecidas en México y Venezuela, según una revisión de documentos de registros comerciales y de contrataciones de consulta pública en la web.

Tovar ha sido denunciado por la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, por haber promovido agresiones contra el vicecanciller Samuel Moncada y embajadora Carmen Velásquez, en Cancún, Ḿéxico, en la víspera de la Asamblea General de la OEA.

El hermano menor del “intelectual”, Reynaldo Tovar Arroyo, un experto en finanzas de 43 años de edad, es representante en Venezuela de la firma mexicana Petroquímica del Golfo, de acuerdo con el registro del Servicio Nacional de Contrataciones, un organismo que controla los contratos del Estado venezolano.

Lea también: Sigue la campaña contra Venezuela: Diputados de la derecha asistirán a Asamblea General de la OEA

Esta empresa mexicana fue fundada en el 2001 con el propósito de fabricar, formular y representar productos químicos para la industria del petróleo, cemento y aguas, según lo indica la página web de Petroquímia y forma parte de un conglomerado de empresas del sector, como Transporquim y Plásticos Vancouver entre otros.

El grupo, que mantiene contratos con Pemex, la estatal petrolera mexicana, es propiedad de Manuel Arroyo Heredia y Ricardo Arroyo Montiel, familiares cercanos de los hermanos Tovar Arroyo. En el caso de Petroquímia, la compañia con presencia en Caracas, controlan el 70 por ciento de las acciones.

Aunque se desconoce qué contratos tiene o mantuvo la firma mexicana en Venezuela, se presume que obtuvo algunos dada la magnitud de la inversión de casi 2 mil millones de bolívares fuertes correspondientes al capital pagado.

Venezolanos que ahora son mexicanos

Tovar Arroyo, quien fue señalado por el entonces ministro venezolano del Interior, Miguel Rodríguez Torres, de ser el impulsor y el financista de las protestas callejeras que afectaron al país sudamericano desde febrero, es un abogado de 49 años nacido en Caracas y residente en México.

Gustavo está casado con Ana Carlota García Ramírez, de 42 años, con quien tiene tres hijos, una adolescente y dos varones preadolescentes. Al menos el último de sus hijos nació en el estado de la Florida en EE.UU, ya que buena parte de sus actividades empresariales y políticas las impulsó desde allá.

La familia, oficialmente, vive en México, en la ciudad de Morelia, capital del estado de Michoacan. Desde allí la pareja participa en un programa que pretende promover la cultura y las expresiones artísticas de la región a través de las casas culturales de Michoacán que instalan dentro y fuera de México.

La “fiesta mexicana”

Tovar Arroyo organizó un programa de formación que fue dictado por agentes del movimiento anticomunista Otpor (provenientes de la desaparecida Yugoslavia) en la capital mexicana, a finales de 2010.

La actividad, conocida popularmente como la “Fiesta Mexicana”, reunió a una veintena de jóvenes, casi todos integrantes del partido Voluntad Popular o de movimientos locales aliados, y permitió definir una hoja de ruta que les permitiría a lo largo de los siguientes años alcanzar posiciones de poder como alcaldías y representaciones ante parlamentos regionales o concejos municipales.

Estuvieron, entre otros, Daniel Ceballos, quien ya era alcalde de San Cristobal, David Smolansky, alcalde de El Hatillo, Freddy Guevara, concejal metropolitano y ahora diputado nacional, al igual que Manuela Bolívar. También habría que mencionar a la dirigente estudiantil Gaby Andreína Arellano, aunque no está certificada su participación en México.

El 29 de abril de 2014 funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) que realizaron un allanamiento a la quinta Michoacán, de su propiedad, encontraron guayas, bombas molotov y los denominados miguelitos.

El inmueble, localizado en la urbanización Sebucán de Caracas, funcionaba como sede de las organizaciones Un Mundo Sin Mordaza y de la agrupación Humano y Libre, dirigidas por el abogado y propagandista.

Por el caso fue imputado Juan Rodrigo Diamanti Vidaurre, por su vinculación con la obstrucción de vías públicas y tenencia de artefactos explosivos. Cabe destacar que Diamanti forma parte del equipo de Ricardo Hausmann, un economista al servicio del capital financiero internacional que ha venido promoviendo una situación de quiebra de la economía venezolana.

2014

La «fiesta mexicana», orquestada por grupos de extrema derecha de la política venezolana, con el objetivo de derrocar al presidente Hugo Chávez, costó unos 52 mil 326 dólares.

En mayo de 2014 el ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, sacó a la luz pública una serie de correos electrónicos originales (20 de octubre de 2010) que prueban el caso de la “Fiesta Mexicana”. Hecho que fue planeado hace años con el objetivo de derrocar al presidente Hugo Chávez.

En los correos electrónicos se demuestra la relación entre Gustavo Tovar Arroyo, Pedro Bureli y Eligio Cedeño, en el que queda evidenciado que la derecha venezolana y el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, han estado detrás de estos actos de terrorismo en Venezuela.  Eligio Cedeño fue la persona que financió la Fiesta Mexicana.

NGM/LaTabla/Telesur

Artículos relacionados