Armas y guerra electromagnética, realidad que supera la ficción

En las guerras modernas es generalizado el empleo de sistemas tecnológicos de punta que hacen cada vez más eficaz el esfuerzo por destruir al enemigo. Para neutralizar el despliegue técnico del adversario fueron diseñadas las armas electromagnéticas, que esencialmente son equipos generadores de importantes cantidades de energía dirigida que pueden suprimir parcial o completamente los sistemas electrónicos contenidos en lo aparatos de las fuerzas contendoras.

Los equipos emisores de ondas electromagnéticas pueden ser equipados en misiles, drones, vehículos blindados, aeronaves, barcos e instalaciones fijas dependiendo de la necesidad estratégica o táctica. El hecho es que las armas electromagnéticas son una realidad lejana de ciencia ficción y pueden destruir los componentes electrónicos que se encuentren dentro de su radio de acción dejando ciego y paralizado a cualquier ejército o instalación tecnológica.

Estas armas tienen su origen en la Guerra Fría y fueron desarrolladas tanto en los EEUU como en la Unión Soviética. En el presente tales armas tienen versiones transportables como dispositivos compactos que no requieren de una gran cantidad de energía y son igualmente letales para los equipos tecnológicos.

En 2012 las Fuerzas Armadas de los EEUU probaron exitosamente un misil dotado de una ojiva electromagnética capaz de destruir los sistemas electrónicos enemigos sin causar víctimas humanas colaterales.

Rusia, por su parte, cuenta con un arsenal de armas electromagnéticas que pueden ser consideradas “más eficaces que las armas nucleares”, según reseña Sputnik. Tales ingenios son capaces de neutralizar ejércitos enteros con un solo impulso electromagnético corto, señala la publicación. Esas armas no sólo inhabilitarían radares y computadoras sino también tanques, cazas y barcos al destruir sus sistemas electrónicos.

Recientemente Rusia ha potenciado sus equipos de respuesta pare defender al país de un ataque electrónico

China también desarrolla armas electromagnéticas. El gigante asiático anunció recientemente la creación de un dispositivo cuántico que permite detectar submarinos a una distancia de unos seis kilómetros, mientras que con los dispositivos tradicionales un sumergible puede ser detectado a una distancia mucho más reducida, reseña RT.

Otra dimensión muy superior por su escala de destrucción en el campo las armas electromagnéticas la constituyen las armas nucleares, que detonadas a una gran altitud en la atmósfera terrestre puede destruir por completo la infraestructura tecnológica de un país sin matar a nadie directamente ni causar una evidente devastación, pues el daño se concentra únicamente en los circuitos electrónicos, por lo que todas las potencias nucleares del globo tienen planes al respecto.

Una explosión nuclear a una altitud atmosférica determinada genera el temido ataque de pulso electromagnético o ataque EMP (por sus siglas en inglés). Una sola detonación puede ser suficiente para destruir a EEUU, China, parte de Rusia o la Europa Occidental completa al deshabilitar todas las redes tecnológicas, incluyendo las de electricidad, por lo cual súbitamente una nación podría retroceder a la era preindustrial de un momento a otro.

El reciente apagón en Venezuela, denunciado por el presidente de ese país, Nicolás Maduro, como un ataque cibernético y electromagnético al sistema eléctrico venezolano parece ajustarse a la hipótesis de uso del arma electromagnética portátil tipo dispositivo, que habría deshabilitado las redes de distribución inmediatas a la gran central hidroeléctrica de Guri, que abastece al país del 70 % de su energía eléctrica.

YBV

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