Una historia sin fin, la guerra comercial de EEUU contra China

Las esperanzas de que menguara la guerra comercial que enfrenta a China y Estados Unidos, han desaparecido. Los mercados del mundo reaccionan con alarma ante la decisión del presidente norteamericano #DonaldTrump, de aplicar nuevos aranceles por 200.000 millones de dólares a productos chinos. El fracaso de las conversaciones, a las cuales el gobierno asiático acudió con humildad, produjo un fuerte retroceso en una salida negociada y la reacción china no se hará esperar en los próximos días.

La entrada en vigencia de estas medidas adoptadas por Washington, podrían ser interpretadas como una puñalada por la espalda a las intenciones de China de solucionar el conflicto. Justo al momento de oficializarse la medida, ambas partes intentaban negociar un débil acuerdo comercial, que se ha tratado de solucionar por espacio de diez meses.

Las reuniones entre las delegaciones chinas y estadounidenses, fueron salpicadas de tensión en medio de la entrada en vigencia de la decisión de EEUU.

El gobierno chino lamentó “profundamente” la decisión norteamericana y anunció que en breve dará a conocer sus medidas de contraataque. «Las autoridades de China deploran el aumento de los aranceles a las exportaciones de artículos chinos y se verán obligadas a adoptar contramedidas«, dice el comunicado del Ministerio de Comercio del país oriental.

Aun así, los representantes chinos esperan que sus pares norteamericanos puedan resolver los desacuerdos comerciales entra las dos naciones, por lo que continuarán en la mesa de negociación.

Tanta luz para la casa puede encandilar

Las políticas económicas de #DonaldTrump son aplaudidas por varios sectores dentro de la nación que gobierna. No se puede negar que las promesas de crecimiento interno que hiciera en campaña, están cumpliéndose en buena medida. Pero ese crecimiento puertas adentro le ha dejado muy pocos amigos en el exterior, por lo que la “luz para la casa” deja a oscuras a los vecinos.

Las dos economías más poderosas del planeta, compiten en una guerra que podría ir más allá de lo económico.

En su empeño por rescatar la producción interna, #DonaldTrump se ha enemistado con potencias económicas como China, Rusia, la Unión Europea y con otros países emergentes. La repartición de sanciones económicas a los países que no gobiernan según el paso que marca el magnate, están generando un alto costo político que en cualquier momento se le puede revertir.

A todo ello se le suma la tensión nuclear que el gobierno norteamericano ha revivido en el mundo. Su retiro del tratado INF con Rusia, del acuerdo nuclear con Irán y su incumplimiento con los acuerdos pactados con Corea del Norte, han destapado un peligroso juego que trae a la memoria los peores años de la guerra fría.

RB

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