Guerra comercial de China y EE.UU. se agudiza y muestra armas

Cada acción tiene una reacción. La norma física ha sido la constante de la guerra comercial que sostienen Estados Unidos y China. La más reciente demostración del enunciado es el anuncio de Pekín de suspender la compra de productos agrícolas al país norteamericano luego de que Washington aplicara aranceles del 10% a 300 mil millones de dólares en productos chinos.

El ministerio de Comercio del gigante asiático explicó que la medida no solo supone la suspensión de compras de productos agrícolas a EEUU, sino que podrían aplicar gravámenes a la importación de estos productos después del 3 de agosto. Una medida inmediata.

Agricultores en Estados Unidos muestran preocupación al ver peligrar su negocio.

China consideró la aplicación de nuevos aranceles por parte de Washington, como «una grave violación» a la tregua comercial pactada en junio pasado. La decisión de Pekín está sujeta a que el gobierno norteamericano respete las condiciones del pacto suscrito.

Mostrando los dientes

El gran temor internacional latente, es que la guerra comercial entre las potencias se convierta en una confrontación armada. Esta tensión que está en el aire se agravó cuando Pekín acusó a Washington de retirarse del acuerdo INF con Rusia para «tener las manos libres» para desarrollar nuevas armas.

El gobierno chino exhortó a Corea del Sur, Japón y Australia a no permitir que EEUU instale misiles de medio alcance en sus territorios. En caso contrario se verá obligada a tomar contramedidas y no se quedará de brazos cruzados.

RB

Artículos relacionados