Guerra antidrogas filipina se sale de control

La guerra antidrogas del presidente filipino Rodrigo Duterte se cobró hoy su 17° víctima política, luego de que un grupo de hombres armados a bordo de una furgoneta interceptaran el vehículo en el que se encontraban la máxima autoridad de Supiden, Alexander Buquing junto a su esposa la vicealcaldesa, Wendy Buquing y abrieran fuego en su contra, dando como resultado tres personas fallecidas, entre ellas el alcalde.

Desde junio de 2016, fecha en la que arrancó el mandato de Duterte en Filipinas, once alcaldes y seis vicealcaldes han sido asesinados en circunstancias parecidas. De estos crímenes, cinco han sido cometidos este año.

Duterte, quien en su campaña prometió acabar con la drogadicción, ha impulsado una matanza descontrolada que ya acumula alrededor de cinco mil muertos -de acuerdo con lo reflejado en cifras oficiales- desde que fuera publicada una lista negra en la que figuran los nombres de aquellos ciudadanos que consumen drogas, a quienes el mandatario “asesinaría con gusto”.

Organizaciones de derechos humanos aseguran que se han contabilizado al menos 15 mil muertos.

Esta campaña antidrogas comprende redadas de las fuerzas policiales locales que se respaldan en datos ofrecidos por informantes que en ocasiones no son confiables. Antes de ser asesinados, los integrantes de la lista reciben amenazas a través de mensajes de texto o notas escritas a mano. Cacería de brujas que aterra a jóvenes y padres de todo el país.

Cifras publicadas por el diario The New York Times en 2017 revelan que más de 700 mil consumidores de droga y 56 mil traficantes de estupefacientes se han entregado a las autoridades, lo que ha rebasado por mucho la capacidad de las prisiones locales. En sus declaraciones, Duterte no da muestras de arrepentirse por los daños que ha causado esta política. Por el contrario, asegura que de continuar el narcotráfico en su país las muertes podrían llegar a 30 mil.

ARG

Descubra qué gobiernos han “cooperado” con el narcotráfico

Artículos relacionados