Gremlins: la leyenda urbana que se convirtió en un clásico de Navidad

Pasó la Nochebuena y es común que durante los días posteriores abunden en la programación de la televisión películas relacionadas con la Navidad como, por ejemplo  “El Grinch”, o ambientadas en estas fechas como “Mi Pobre Angelito”.

Entre los clásicos navideños se destaca “Los Gremlins” (1984) una película de comedia y terror en la que un inventor compra en Chinatown una dulce criatura para regalársela a su hijo en Navidad. La negligencia del joven hizo que de ella surgieran unos malvados “duendes” (Gremlins) que pusieron al pueblo de Kingston Falls  “de cabeza”. ¿Sabías que esta historia está inspirada en una leyenda urbana surgida probablemente a comienzos del siglo XV?

El horror y el humor negro imperan en este clásico navideño inspirado en una leyenda urbana

Unas criaturas traviesas que aman sabotear las máquinas

Los gremlins son criaturas traviesas – y algo malévolas – propias del folclore inglés. Su denominación se origina en la jerga de la Real Fuerza Aérea Británica  – RAF, por sus siglas en inglés – para designar a unos pequeños seres presuntamente responsables de sabotear los vuelos de la Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente los vuelos de las Unidades de Reconocimiento Fotográfico (PRU) y otros accidentes inexplicables.

Algunos soldados británicos llegaron a pensar que los gremlins simpatizaban con el enemigo. Sin embargo, los reportes de accidentes y problemas mecánicos similares en las fuerzas aéreas contrarias desmentían esta creencia.

Una de las primeras referencias sobre estos seres apareció publicada el 18 de abril de 1942 en el número 13 de la Royal Air Force Journal donde Hubert Griffith explica que la existencia o creencia en los gremlins se remonta a la I Guerra Mundial.

Uno de los casos más sonados de las “travesuras” de estas criaturas fue el de una aeronave que en 1923 se precipitó desde los cielos y se vio obligada a acuatizar. El piloto – que sobrevivió de milagro – afirmaría que vio cómo unas pequeñas criaturas causaban alboroto en la aeronave al punto de hacerla fallar, principalmente por alterar los motores y los controles de vuelo.

Los Gremlins y Charles Lindbergh

Charles Lindbergh se hizo famoso por ser el primer piloto en cruzar el Atlántico. Este personaje afirmaba haber tenido un encuentro con estas criaturas en un vuelo de Nueva York a Paris en 1927. Sin embargo, de acuerdo con su testimonio, los gremlins eran más benévolos que los reportados durante la II Guerra Mundial.

De acuerdo con Linsbergh, cuando llevaba 9 horas de vuelo de pronto se sintió alejado de la realidad y vio surgir de la nada una serie de pequeñas criaturas que parecían habitar en las esquinas de su aeronave. Ellas lo mantuvieron alerta y se aseguraron de que permaneciera seguro durante su viaje.

El piloto aseguró que los gremlins parecían tener un conocimiento profundo de la navegación aérea y los equipos de vuelo, lo que le hizo pensar que habitaban en el avión y lo observaban cuando lo manejaba.

Todos estos relatos inspiraron este clásico navideño. Tengamos cuidado cuando nos subamos a un avión pues podríamos llevarnos una “sorpresa”.

EGM/VTActual.com

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