Bitácora de otra intentona en Venezuela

Este martes 30 de abril un nuevo intento de golpe de Estado fue promovido por la oposición venezolana con el apoyo de la ultraderecha internacional, con el objetivo de derrocar el gobierno legítimamente electo del presidente Nicolás Maduro.


En horas de la madrugada comenzó la operación encabezada por el diputado a la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, quien en compañía de un grupo de efectivos desertores del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) violó el arresto domiciliario del opositor Leopoldo López.

Una vez fugado, López -dirigente del partido Voluntad Popular- se apostó junto al parlamentario y algunos efectivos militares insurrectos en el distribuidor Altamira, al este de la ciudad de Caracas, para realizar un llamado al levantamiento general a través de las cámaras de medios digitales y de sus cuentas en redes sociales como Twitter.

Allí proclamaba que el intento de golpe de Estado era el comienzo de lo que ellos han denominado el fin de la usurpación.

A primera hora de la mañana, rumores aseguraban que los implicados en la intentona golpista habían tomado la base aérea militar de La Carlota, sin embargo, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente Diosdado Cabello desmintió la información asegurando que la instalación se encontraba bajo el mando del Gobierno Nacional.

«No ha sido vulnerada ninguna instalación militar en el país, ellos están en la calle en el Distribuidor Altamira y nosotros estamos dirigiendo las operaciones desde la Base Aérea La Carlota», explicó.

Asimismo, Cabello llamó a los ciudadanos a defender la constitucionalidad del país y los instó a concentrarse en las afueras del Palacio de Miraflores, resaltando que los lideres del levantamiento «deberán asumir su responsabilidad histórica en las acciones dirigidas a generar zozobra en la población».

Por otra parte, se conoció que la presunta dirección de la mal llamada Operación Libertad dirigida por Guaidó, había sido endosada al mayor general José Ornella Ferreira, lo que fue desmentido por el Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a través de su cuenta en la red social Twitter en donde expresaban que el oficial ratificó su lealtad absoluta al legado del Comandante Jugó Chávez.

Esta noticia falsa fue construida sobre la base del perfil militar y político de Ornelas, quien además de haber sido designado por el presidente Nicolás Maduro en 2017 como  jefe del Estado Mayor Conjunto del CEOFANB, también fue comandante de la guardia de Honor Presidencial durante el gobierno de Hugo Chavéz, con quien el 4 de febrero de 1992 se alzó en armas contra las políticas neoliberales de Carlos Andrés Pérez.

Militares que supuestamente habrían participado en los hechos, declararon a los medios que fueron llevados con engaños hasta el distribuidor Altamira. De acuerdo con los efectivos, el día lunes se les indicó que debían buscar sus uniformes de campaña porque el día martes recibirían una noticia que les cambiaría la vida.

En la madrugada del martes los habrían llevado hasta la sede del Helicoide (base comandada por el Sebin) para retirar armamento. Una vez tuvieron fusil en mano de les indicó que irían hasta una conocida cárcel venezolana para atacar supuestamente a un grupo de reclusos que actuaría contra el pueblo, pero la realidad era otra: serian utilizados por Guaidó para defender la operación desde Altamira.

Aproximadamente a las 9:30 de la mañana, un grupo de efectivos militares leales a Maduro comenzaron a tomar el control de la situación en el distribuidor Altamira, apresando a varios implicados en la intentona y dispersando a algunos ciudadanos que se dieron cita en el lugar atendiendo el llamado de Guaidó de respaldar la operación golpista.

Mientras tanto, el presidente Nicolás Maduro llamaba al pueblo a tener nervios de acero para asegurar la victoria de la paz.

ARG

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