Otra hazaña: Petróleo de esquisto para destronar la OPEP

La OPEP anunció que para lo que resta de 2019 la demanda de crudo aumentará, debido a los recortes de producción del cartel petrolero y a las sanciones que Estados Unidos impuso de manera unilateral contra Venezuela e Irán, dos de los principales exportadores de este hidrocarburo. Sin embargo, esto no parece preocuparle demasiado al gobierno norteamericano, que nuevamente pretende inundar el mercado con el polémico petróleo de esquisto.

Desde que EEUU masificó la técnica del fracking (fracturación hidráulica), se convirtió en uno de los principales exportadores de crudo nuevamente, sitial que no alcanzaba desde la década de los 70 del siglo pasado. Sin embargo, la cuestionada técnica le ha valido no pocas críticas por los enormes e irreversibles daños ambientales que produce, ello sin contar con los desplazamientos de placas tectónicas adjudicados al fracking.

El reporte mensual de la OPEP augura que la demanda mundial de petróleo crudo sería mayor a la esperada en 2019, pero desde EEUU se proyecta que a finales de año ese país debería estar produciendo 11, 6 millones de barriles de petróleo por día, muy cerca del récord norteamericano de 11,7 mbd.

Según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, la producción de esquisto fue aumentada en 1,6 millones de barriles diarios para enfrentar la merma productiva de la OPEP, a lo cual se suma la perforación de pozos en altamar que hasta ahora se habían demorado.

La técnica de fracturación hidráulica, produce ciertamente mucho más petróleo, pero también esta fuente de hidrocarburos se acabará más rápido. Lo que deja es una estela de enormes daños ambientales que no serán fácil de reponer.

RB

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