Fernández y Macri se enfocan más en la polémica que en soluciones

A una semana de las elecciones argentinas, se produjo el segundo debate entre los candidatos a la presidencia del país suramericano. Aunque los contendores son seis, la atención se centró en sólo dos: Alberto Fernández, quien se adelanta en intención de votos y Mauricio Macri, candidato presidente que atraviesa por un pésimo momento. En esta oportunidad los calificativos y los insultos, estuvieron por encima de las propuestas para sacar al país del atolladero en que está sumido.

Luego de la aplastante derrota moral que supuso para Macri el primer debate, pretendió mostrarse un poco más preparado esta vez, sólo que lo hizo a través del insulto fácil del que no mostró prueba alguna. “Es difícil creer que usted no vio nada. Los departamentos de Muñoz, las valijas de Antonini Wilson, los bolsos de López. La efedrina. Los vio Lavagna del otro lado de la calle y usted que estaba en la oficina de al lado dice que hubo un descuido ético de Néstor y de Cristina”, dijo en referencia a Alberto Fernández y su participación en el gobierno de los Kirchner.

El aspirante a la presidencia fue atacado por corrupción, pero contraatacó con pruebas que comprometen a Macri en actos delictivos.

Por su parte, el candidato Alberto Fernández, contraatacó con un razonamiento que dejó fuera de balance al mandatario argentino. “Presidente, usted no vio la corrupción en su familia, en el clan Macri. Después nos dijo, cuando murió su padre, que él era el responsable”, dijo Fernández en una declaración que supuso un altercado entre ambos políticos tras bastidores.

Macri enfrentará varios cargos por corrupción a su salida de la presidencia, de concretarse la victoria de Fernández.

Fernández increpó a Macri para que explicara cómo fue que su hermano pudo blanquear 600 millones de pesos y que justificara el “arreglo” de la deuda del Correo Argentino. Pidió explicación sobre los parques eólicos y otros contratos sospechosos de ser acuerdos entre los amigos del presidente. Sobre ello, no hubo respuesta alguna por parte de Macri.

Los seis candidatos a la presidencia protagonizaron un debate falto de propuestas y rico en ofensas.

El resto de los candidatos, sin chance alguno de victoria, seguramente dividirán el apoyo en un eventual ballotage. Roberto Lavagna y Nicolás del Caño, se acercan más a la visión política de Fernández, mientras que Juan Gómez Centurión y José Luis Espert, se identifican más con la visión de Mauricio Macri.

RB

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