#VTanálisis La FANB se despliega en todos los frentes

El sobrevuelo de seis aeronaves de la Aviación Militar sobre el cielo caraqueño, dejando una estela con el tricolor nacional, fue un guiño que el domingo 22 de marzo irrigó la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) en una población entre nerviosa e higienizada.

En ese momento el ministro de Cultura, Ernesto Villegas, insufló ánimos en las redes sociales a través de un tuit: “Todos juntos en esta lucha colectiva por la salud de Venezuela y la Humanidad toda”.

Es el sino de los tiempos, lo que el verbo oficial llama “la perfecta unión cívico-militar-policial”, que no es otra cosa que la actuación en todos los campos de batalla para quebrar, con extraordinarios resultados, la cadena de contagio, limitando el incremento peligroso del número de infectados por el Covid-19.

La PNB actúa en la lucha contra el Covid-19 a través de los cuadrantes de paz

 

Es un confinamiento voluntario, exigido por la conciencia, que no ha dejado de tener visos de autoridad en la medida en que se relaja el acatamiento, como este lunes 30 de marzo cuando se incrementó gravemente el número de gente en la calle, 15 días después de la ampliación de la cuarentena ordenada por el presidente Maduro.

Fue patente la respuesta de la Fanb a través de sus distintos componentes, restableciendo de nuevo el orden, sugiriendo a cada quien regresar a casa, y para quienes nos manteníamos realengos en las avenidas intentando vivenciar in situ las operaciones cotidianas en medio de la pandemia, un jalón de orejas con la conseja correspondiente: “si te proteges tú mismo, proteges a tu familia y proteges la patria”.

Sin descanso en todos los frentes

«Una cuarentena social colectiva, significa la aplicación de medidas de control, acceso y salida en algunos estados. Estamos listos para enfrentar la pandemia del coronavirus», indicó el ministro de la defensa, General en Jefe Vladimir Padrino López, apenas arrancando las operaciones que el lunes 16 de marzo ampliaron su alcance prácticamente a nivel nacional, al incluir a todos los estados donde hasta la fecha se habían registrado contagios, para ese momento La Guaira, Miranda, Cojedes, Zulia, Apure, Táchira y Distrito Capital.

La estrategia fundamental es establecer una red entre los Cuadrantes de Paz, en conjunción con áreas de Salud Comunitaria, la Policía Nacional Bolivariana que pasó a las órdenes del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), Fanb y poder popular, visitando las comunidades, verificando casos casa por casa, resguardando los 46 hospitales centinelas para medir sus necesidades, estableciendo controles para limitar la circulación de peatones y vehículos, y por si fuera poco, manteniendo los mecanismos de seguridad pública que siguen siendo imprescindibles.

Adicionalmente, estando el país asediado por las claras intenciones golpistas de sectores a lo interno con alianzas en Colombia y Estados Unidos, como fue desvelado recientemente gracias a los trabajos de inteligencia militar en medio del marasmo de la cuarentena, la Fanb ha debido desplegar la tercera fase del ejercicio militar Escudo Bolivariano 2020, para enfrentar la pandemia pero también para prevenir cualquier intento de agresión enemiga, bajo la planificación y conducción del Ceofanb al mando del Almirante en Jefe Remigio Ceballos, y a través de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI) y sus respectivas Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI).

Es, en resumen, una actuación conjunta con ribetes estratégicos, donde ha sido posible ver a un funcionario ayudar a una abuelita con tapabocas a cruzar una acera rumbo a la farmacia para adquirir su medicamento por una dolencia crónica, hasta toparse con alcabalas fijas para controlar los salvoconductos de quienes se desplazan por obligación de una ciudad a otra a cumplir labores imprescindibles.

Milicianos a la carga

Mención aparte merece el cuerpo de Milicia Bolivariana (MB). Se trata de 4 millones de hombres y mujeres (pueblo), echados a la calle con disciplina y amor al país, que por pura pasión están dedicados al cumplimiento de distintas labores de apoyo, implorándole a la gente que se mantenga en su casa para cortar la cadena de contagios; controlando la distancia social y el adecuado uso de tapabocas de quienes necesariamente deben salir de sus hogares en procura de alimentos o trasladarse a laborar en áreas esenciales, y prestar la colaboración adecuada al engranaje cívico-militar en las tareas de asistencia, supervisión, prevención y seguridad cuando la circunstancia lo amerita, en medio de la cuarentena.

Organizados en las REDI, ZODI, ADI (Área de Defensa Integral) y APDI (Agrupamiento Popular de Defensa Integral), los milicianos de estricto uniforme, sin armas y con tapaboca, se han convertido en una inestimable ayuda en las comunidades del país donde se les requiere para suministrar información, organizar y ayudar en tareas comunitarias, como nos explica Pedro Luis Pérez Flores, comandante del Apdi 4342 de Guatire, a 33 kilómetros de Caracas.

Enfrentan la pandemia con respeto y precaución. Claro que le temen al virus: “Uno de los principios del combatiente es reconocer el peligro, y el miedo es una señal de que debes cuidarte, prevenir, cuidar a tus subalternos y al personal que tienes al lado, y en este caso debes saber que te pueden contaminar a ti, y tú puedes contaminar. Pero el miedo es la base de la valentía. Asumir el riesgo y saber que si mueres ganas la gloria, porque lo estás haciendo por tu patria. En cualquier guerra, la gloria del soldado es una muerte honrosa”.

Para el teniente Pérez Flores, no cabe duda de que se trata de la larga guerra asimétrica y de cuarta generación, que han desplegado los enemigos imperiales desde hace 20 años: “esto es la guerra biológica, multidimensional, con muchas aristas, y ahora en una fase que evidencia la manipulación genética. No lanzas una bomba, no sigues los protocolos de guerra armada, pero sí entras en un área donde te pueden dominar la economía de un país, la emocionalidad de una población, los medios de comunicación, la información, y así generar el estado de sitio sobre una nación completa. Recuerda el ébola en África, los ataques en Irak e Irán, la explicación que aún estamos buscando por las enfermedades terminales, sorpresivas y dramáticas, de Chávez, Kishner, Lula. El que hace la guerra quiere ganar” concluye.

Marlon Zambrano/VTactual.com

#VTbreaking FANB y cuadrantes de Paz garantizarán la cuarentena en Venezuela

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