Evo Morales: «Mi delito es ser antiimperialista y no voy a cambiar»

En las primeras horas de la tarde nublada de este martes 12 de noviembre, el presidente boliviano, Evo Morales, llega a su exilio en México, luego del feroz golpe de Estado emprendido en su contra por factores de extrema derecha en su país.

Los medios de comunicación aguardaban impasibles. Evo Morales descendió del avión vestido de manera sencilla acompañado por el vicepresidente Àlvaro Garcìa Linera y su ministra de salud Gabriela Montaño. El canciller mexicano Marcelo Ebrand le preguntó ¿cómo se siente?, como en casa, responde Evo mientras saludaba con la mano derecha en el corazón y el puño izquierdo en alto.

Evo Morales llegó a México la tarde de este martes 12 de noviembre

«Para quien no haya más hechos de sangre he decidido renunciar», dijo el líder indígena suramericano y agradeció a México y sus autoridades por otorgarle asilo, «estamos muy agradecidos por que el presidente de México le salvó la vida al pueblo boliviano», afirmó.

Visiblemente agotado y preocupado, Morales ofreció un breve discurso en el que lamentó lo ocurrido en Bolivia, resumió que en tres semanas no solamente se han emprendido graves agresiones contra el pueblo y los gobernantes afectos al Mas, sino que se quemaron tribunales electorales, quemaron su casa en Cochabamba y la casa de su hermana.

Denunció que los factores golpistas  hicieron renunciar a los alcaldes de las provincias de Sucre y Potosí por amenazas graves a sus familias y que lo que venía desarrollándose como un golpe político que se agravó cuando se sumaron factores de la Policía Nacional.

Destacó algunos de los logros de su gestión actual, a través de la cual redujo de manera notable la pobreza y pobreza extrema. «Pensè que habíamos terminado con la opresión la discriminación pero surgen otros grupos que no respetan la vida, menos a la patria», manifestó a los medios.

«Si algo de delito tengo es que es indígena Evo, si algo de pecado tenemos es que hemos implementado programas sociales para buscar la igualdad, la justicia. Estoy convencido que solo habrá paz cuando hayamos garantizado la justicia social y nuestro delito o pecado es que ideológicamente somos antiimperialistas, que sepa el mundo entero, no por este golpe voy a cambiar», sentenció.

JS

Por qué lo de Bolivia sí fue un golpe de Estado

 

Artículos relacionados