Evo Morales y su bitácora tras el golpe de Estado

Luego de que el pasado 10 de noviembre la oposición de Bolivia ejecutara un golpe de Estado en contra del legitimo mandato de Evo Morales, el líder indígena inició su lucha para recuperar los derechos políticos en su nación y para que el pueblo no siga siendo el primer afectado por los intereses de la derecha neoliberal boliviana que regresó al país suramericano a la época en la que cambiaban espejos por oro.

Inmediatamente después de su salida de Bolivia el 11 de noviembre, Morales fue llevado hasta México a petición del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien le otorgó asilo siguiendo con la tradición de hospitalidad por la que son ampliamente reconocidos los aztecas.

Una vez en México, el exmandatario y su exvicepresidente, Álvaro García Linera, se unieron al Grupo de Puebla, una apuesta de López Obrador para hacer frente a diferentes iniciativas levantadas en contra de los gobiernos progresistas de América Latina, que está integrada por 36 líderes de 12 países.

Morales también debatió sobre los procesos políticos latinoamericanos con diputados de los partidos Morena y de los Trabajadores, Dolores Padierna, Hirepan Maya, María Eugenia Hernández, Diego del Bosque y Gerardo Fernández Noroña.

El Sindicato Mexicano de Electricistas y otras organizaciones gremiales, recibieron entre sus filas al líder boliviano, a quien expresaron su apoyo y le recordaron que la lucha del pueblo boliviano contra el golpe de Estado también le pertenece a Latinoamérica y el Caribe.

El expresidente uruguayo, José “Pepe” Mujica, fue otro de los líderes sociales que conversó con el expresidente Morales. Ambos se reunieron en Ciudad de México, de manera informal, para debatir sobre lo sucedido en Bolivia.

Durante su visita a México, Mujica calificó de «bastante lamentable» la actitud de la Organización de Estados Americanos (OEA) y su secretario general, Luis Almagro. Asimismo, recalcó en su momento que en la situación de Bolivia hay lamentables vestigios de odio y racismo que podrían enterrar en la intolerancia el conflicto del país suramericano.

Tras estos encuentros y luego de ser entrevistado por varios medios de comunicación, Morales viajó a Cuba para atender asuntos médicos con el equipo de galenos que lo venía atendiendo en Bolivia durante su gestión.

Luego de una breve estadía en la isla, el expresidente regresó a México por un día para luego viajar a Argentina, a donde arribó este jueves para solicitar el estatus de refugiado, de acuerdo con declaraciones del canciller de ese país Felipe Solá, quien aseguró haber aceptado la petición de Morales.

El funcionario argentino recordó que la condición de refugiado otorgada a Morales y a García Linera, les impone algunos deberes con el Estado argentino, uno de ellos es el de abstenerse de realizar declaraciones políticas, una condición que quizás podría complicar la situación del líder quien ha afirmado en todo momento que no dejará de luchar por su país.

ARG/ VTActual.com

Evo Morales no será candidato en elecciones bolivianas

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