Esta sí pudo ser la peor masacre en territorio estadounidense

Aunque ha sido un hecho de gran impacto y mucha crueldad, la matanza ocurrida este domingo en Las Vegas, Nevada, no es la peor masacre en la historia de Estados Unidos, tal y como algunos medios internacionales la han catalogado.

Cerca de 60 víctimas fatales y cientos de heridos es el saldo del ataque de un francotirador, que disparó desde el piso 32 del famoso hotel Mandalay Bay en la capital mundial de las apuestas, los lujos y el gasto absurdo de energía eléctrica.

Aunque las cifras dan para superar hechos recientes, como el tiroteo en una discoteca en Orlando, Florida, en 2016, los números de víctimas fatales son inferiores todavía a una matanza increíble, pero de la de que poco saben los propios norteamericanos, tal vez porque no se la cuentan: la masacre de Wounded Knee.

Aunque las cifras varían según las fuentes, en el año 1890 no menos de 150 miembros de la tribu Lakota fueron masacrados por oficiales del 7° Regimiento de Caballería del Ejército estadounidense, durante un procedimiento de desarme de los nativos, que apenas pudieron defenderse del ataque que, según algunos reportes, dejó en realidad unos 300 indígenas fallecidos, entre hombres, mujeres y niños, contra apenas 20 bajas de los soldados gringos. En otras palabras, arrasaron con un pueblo entero.

Lejos de tratarse como un accidente o un evento desafortunado, los superiores de los involucrados en la masacre celebraron la acción de sus soldados condecorando a los 20 que más bajas causaron en un acto de crueldad que terminó con persecución y asesinato a sangre fría de los pocos sobrevivientes que quedaban huyendo.

Los 20 soldados más letales durante los eventos de Wounded Knee recibieron la Medalla de Honor.

Esta es solo una muestra de cómo la historia de Estados Unidos, país que pretende ser tomado como modelo de desarrollo, civilización y democracia en el mundo, tiene una larguísima lista de historias marcadas con sangre, tantas que se pierde la cuenta y sus propios habitantes, cuya historia no es contada con tanto detalle, desconocen.

Tan solo en los últimos años, la violencia en el imperio norteamericano ha marcado el territorio en decenas de ocasiones. Además de este incidente y el de Orlando, se puede mencionar la matanza de la Universidad de Virginia, en 2007, que dejó 32 víctimas mortales, o las 27 personas que fallecieron en el tiroteo de Sandy Hook, Connecticut, en 2012. En todos estos casos, civiles armados por un sistema con muy fácil acceso a las armas, fueron los causantes del dolor en decenas de familias norteamericanas.

JI

 

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