España indiferente ante tripulantes del Aquarius

La flota Aquarius, que navega con 629 migrantes africanos a bordo, arribó este domingo a costas españolas. Allí las autoridades migratorias de la nación europea les recibieron sin comprometerse a dar la bienvenida a los desplazados.

Así, el gobierno español ha decidido tratar como un «asunto de extranjería» lo que en verdad constituyen una emergencia humanitaria.

Quienes sean beneficiados con un permiso migratorio, podrán permanecer solamente 45 días en territorio español. Y los más perjudicados, quienes no sean beneficiados con la recepción de su condición migratoria, serán devueltos a sus países de origen. Lo que supone una tragedia mayor para quienes han huido de sus tierras para sobrevivir la catástrofe de la miseria.

Interior del barco Aquarius, donde viajaron los 629 migrantes

Además de los funcionarios migratorios, el operativo preparado para recibir a la flota Aquarius también estuvo conformado por más de mil integrantes de la Cruz Roja. Ellos han sido los encargados de evaluar las condiciones sanitarias y psicosociales de los migrantes.

Una diversidad de nacionalidades se encuentran agrupadas dentro del Aquarius. En total son 26 los países de origen (23 africanos, 3 asiáticos), dato que revela la enorme diferencia de condiciones bajo las que viven los pueblos de unos y otros continentes.

EP

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