Por qué es mejor regalar experiencias en Navidad

Se acerca la noche buena y las personas recorren como locas los centros comerciales en busca de regalos para sus seres queridos, algo que sólo ellos recordarán pues la ciencia ha demostrado que obsequiar experiencias es mucho más valorado que los obsequios materiales.

Varias investigaciones han coincidido en que obsequiar experiencias hace más felices a las personas que dan y reciben, además de tener efectos positivos previos y posteriores al acto concreto de entrega.

Amit Kumar, psicólogo social e investigador de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago asegura que hay diversos mecanismos psicológicos «que explican por qué un viaje, unas entradas para un concierto o una cena otorgan mayor satisfacción que una prenda de ropa, unas joyas o un aparato tecnológico».

Al valor de las experiencias se agrega la interacción social, debido a que las personas «hablan más de los regalos vivenciales que de los materiales y es justamente esa interacción social la que otorga mayor felicidad», afirma Kumar.

Este estudio revela que cuando las personas no pueden compartir lo vivido, el gozo decae, y es precisamente lo que sucede con los regalos materiales. El valor conversacional de las experiencias supera por creces la sensación momentánea de lo material.

Pero la interacción social no sólo se da contando las experiencias agradables vividas, sino además por la conexión que se genera con aquel que vivió el espectáculo a tu lado, ya sea un amigo, familia o un completo extraño.

Al respecto, un estudio sobre los vínculos emocionales que provocan los regalos vivenciales publicado en el 2016 por el Journal of Consumer Research, afirma que «el tiempo es una fuente que interconecta a las personas más que el dinero».

De acuerdo a las investigaciones de Kumar, las experiencias «tienden a ser apreciadas por su valor intrínseco y no por cómo se comparan con lo que otros tienen». Esta cualidad única de los momentos vividos, hacen que sean menos susceptibles a comparaciones desagradables o desfavorables.

Kumar expresa que las vivencias son las que nos moldean como personas y no las posesiones materiales, lo que hace que las experiencias eleven «el sentido de identidad personal».

Por último, este estudio de Kumar revela que las sensaciones que generan el antes y después de la espera de un regalo, o de las experiencias, son totalmente distintas; mientras la espera de algo material genera ansiedad y frustración, en la previa, «las experiencias provocan entusiasmo, pues la persona «saborea la expectación».

Con información de BBC

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