Arranca la era Bolsonaro, experimento de la ultraderecha en Brasil

Arranca la Era Bolsonaro, experimento de la ultraderecha en Brasil / Foto: Cortesía

Jair Bolsonaro, apologista de la última dictadura brasileña, que no se avergüenza de su homofobia ni del desprecio a indios y afrodescendientes, asume la presidencia del país más importante de Sudamérica, con el aval de 55 millones de votos y muchas ambiciones.

Arranca la Era Bolsonaro, experimento de la ultraderecha en Brasil
Para algunos expertos, Brasil es un territorio experimental de la ultraderecha y del neoliberalismo / Foto: Cortesía

Brasil es un territorio de experimentación neoliberal”, considera el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos que el laboratorio tiene ciertas peculiaridades: maneja una coalición de conservadores, evangelistas, “Chicago boys” y militares.

Aplicar el pinochetismo

El Chile de Augusto Pinochet, y no la política desarrollista de los militares brasileños de los años 60, es el modelo a seguir, opina De Sousa Santos, y asegura que se prevé replicar en Brasil un plan extensivo de privatizaciones, descentralización, ajuste fiscal y una reforma laboral que, ya advirtieron los sindicatos, quieren eliminar los derechos elementales.

Los campesinos la tienen difícil porque Bolsonaro ya anticipó que no tolerará una sola toma más de tierra, toda vez que se vienen días de “tolerancia cero” en los que la protesta y la delincuencia podrían resultar hermanadas.

La demonización del PT

Paralelamente, algunos rotativos prevé que nada se podrá hacer sin una política de demonización permanente del Partido de los Trabajadores (PT), que tiene en prisión a su líder, y un cambio cultural de raíz.

El Brasil que espera a Bolsonaro tiene algo más que urgencias ideológicas: 54,8 millones de pobres. Hay, además, 15 millones de personas sin techo. Casi 70% son negros o mulatos, aquellos a los que el capitán, durante su campaña, les ha ofrecido apenas escarmiento si se exceden en sus reclamos.

Desde ya lo comparan con Fernando Collor de Mello, quien se desempeñó en la Presidencia a principios de los 90 con un modo de actuar muy personalizado, partidos inexistentes y un discurso antisistema, aunque aquel dimitió en 1992 envuelto en un escándalo de corrupción. Algunos politólogos se preguntan si Bolsonaro no será una versión 2.0 de aquel personaje.

FF

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