Cambio climático: de estudiarlo, a vivirlo

Ola de calor afectó con especial intensidad a España con temperaturas de 40 o 42 grados / Foto: EFE, Ángeles Visdómine

La intensa ola de calor que experimenta el hemisferio norte este año han exacerbado los incendios forestales y diezmado a las poblaciones, toda vez que la situación está lejos de mejorar y quizás empeore con el tiempo.

El calor diezma a la población del hemisferio norte, algo que ha recrudecido en los últimos años

Para expertos de la NASA y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), 2018 “promete ser el cuarto año más caluroso que se haya registrado”. Los otros más calurosos han sido los tres anteriores (2015, 2016 y 2017).

Señala The New York Times que esta cadena de récords es parte de un aumento acelerado en la temperatura desde el inicio de la era industrial, que según los analistas es clara evidencia del cambio climático ocasionado por emisiones de gases de efecto invernadero.

Más inquietante resulta que las temperaturas siguen aumentando y, hasta ahora, los esfuerzos para combatir el calor han fracasado. Los científicos, por su parte, concluyen que las olas de calor van a volverse más intensas y más frecuentes a medida que se eleven las emisiones.

Emisiones de carbono exacerban peligrosamente la temperatura global
Niños se refrescan en una fuente junto al río Támesis en Londres durante ola de calor que azota al Reino Unido / Foto: EFE, Facundo Arrizabalaga

“Ya no se trata de una llamada de atención. Ahora es un hecho para millones de personas en todo el mundo”, dijo Cynthia Rosenzweig, quien dirige el grupo de impactos climáticos del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA.

El cambio climático ya es un hecho

Por su parte, Katherine Mach, climatóloga de la Universidad de Stanford, explica que empezó a vivir el cambio climático en vez de sólo estudiarlo.

Hace algunas décadas, el impacto se veía como algo que afectaría (…) a las generaciones futuras (…) Ahora es una rutina científica determinar cómo los gases que atrapan el calor han aumentado los riesgos. Se trata de un cambio que estamos viviendo juntos”, dijo.

Finalmente, Daniel Swain, climatólogo de la Universidad de California en Los Ángeles, advierte: “Vivimos en un mundo que no solo es más caliente de lo que solía ser, sino que aún no alcanza su nueva normalidad”.

En este contexto, las emisiones industriales de dióxido de carbono crecieron hasta alcanzar niveles históricos en 2017. Se descubrió que la presencia de carbono en la atmósfera alcanzó sus niveles más altos en 800 mil años.

Y el país que emite la mayor cantidad de gases de efecto invernadero, Estados Unidos, decidió, recientemente, salirse del Acuerdo de París, compromiso que busca contener dichas emisiones.

Emisiones de carbono exacerban peligrosamente la temperatura global
Las temperaturas altas también afectan los cultivos, como los casi secos de Maíz en El Salvador / Foto: The NYT

Por lo pronto, peligran vidas humanas y la producción de alimentos. Los agrónomos tratan de desarrollar, desesperadamente, semillas que tengan más probabilidades de sobrevivir al calor y la sequía.

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