El narcotráfico, una herencia innegable

La Administración para el Control de Drogas (DEA) de EEUU, incluyó en su lista de fugitivos más buscados, a Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijo del conocido narcotraficante capturado Joaquín el “Chapo” Guzmán.

La dependencia estadounidense lo identifica con el alias “Alfredillo” y lo acusa de “conspiración para importar o exportar una sustancia controlada, con intención de distribuir”.

Según la ficha publicada en el sitio web de la DEA, Guzmán Salazar nació en 1983 y se desconoce la última dirección en la que habitó. “El fugitivo puede estar armado y ser peligroso. No intente aprehender a este individuo”, añade la publicación.

 

El Departamento del Tesoro estadounidense envió a Jesús Guzmán Salazar en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, para confiscar sus bienes y cuentas bancarias en territorio estadounidense.

La DEA ubica a “Alfredillo” en el mismo nivel de prioridad de búsqueda que los narcotraficantes mexicanos Rafael Caro QuinteroIsmael Zambada García y Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, también entre los 10 más buscados.

La DEA depende del Departamento de Justicia estadounidense y es la única agencia responsable de coordinar las investigaciones antidroga de EEUU en el extranjero. En las últimas cuatro décadas y media han establecido 91 oficinas en 70 países.

JG

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