Un Lenín acorralado busca dialogar en Ecuador

Un llamado a diálogo del acorralado gobierno de Lenín Moreno, que iniciaría incorporando a los pueblos indígenas, contrastó este jueves con las imágenes de la intensa represión policial que dieron la vuelta al mundo a través de redes sociales y hablan sobre el verdadero carácter de la actual gestión gubernamental ecuatoriana.

Mientras el Jefe de Estado de Ecuador aseguraba hoy en una alocución que el conflicto que enfrenta el país desde la semana pasada estaría próximo a solucionarse, en Quito continúan recrudeciéndose los enfrentamientos entre los manifestantes y los cuerpos de seguridad. Ante la situación, la Defensoría del Pueblo exhortó al gobierno de Moreno a garantizar el derecho a la protesta pacífica y envió condolencias a los familiares de los fallecidos el pasado miércoles en las manifestaciones.

La propuesta de diálogo hecha por Moreno, fue presentada por el secretario general de la presidencia, José Agusto Briones, y está compuesta por seis ejes de acción en la ruralidad, para beneficiar a los pueblos originarios. Entre las medidas, se encuentran resoluciones que han sido exigidas desde hace mucho tiempo por los indígenas ecuatorianos y otros sectores de la nación que se encuentran en unja grave situación de vulnerabilidad económica.

Facilitar el acceso al agua a través de un sistema de riego parcelario, reestructurar deudas de las organizaciones que no estén al día en los pagos del financiamiento de sus terrenos, financiar el seguro agrícola y condonar la totalidad de las multas impuestas por la Secretaría del Agua son algunas de las disposiciones que promete ejecutar el Gobierno de Moreno.

La presentación de estos ejes de acción coincidió con el regreso de Moreno a Quito, quien había trasladado su sede de Gobierno a Guayaquil ante las intensas protestas por temor a un ataque en su contra. A pesar de las declaraciones del Primer Mandatario, el jefe de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, Jaime Vargas, aseguró que la lucha de las comunidades se mantiene de momento en la calle.

ARG

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