Deyna Castellanos ya es una leyenda a sus 19 años

Apenas es una jugadora juvenil y ya es la máxima figura futbolística de Venezuela. Es la goleadora histórica de la Copa del Mundo sub-17 femenina, con un total de 11 anotaciones; y también lo es de la Copa Suramericana de la categoría, con 14. Hablamos de Deyna Castellanos, una de las joyas de la generación más prometedora del deporte venezolano, que este miércoles arribó a sus escasos 19 años teniendo ya todas las miradas del mundo del fútbol sobre ella.

Y se lo ha ganado no solo con goles (que bastante hace) sino también con una presencia que no deja a nadie indiferente. Su juventud es comparable solamente a la confianza que tiene en sí misma y la jerarquía con la que asume su liderazgo dentro y fuera de la cancha: capitana indiscutible, si sigue siendo la Deyna que conocemos, por muchos años lo será para la selección venezolana.

Nacida en la ciudad de Maracay, estado Aragua (centro del país), desde los cinco años Deyna comenzó a patear balones con regularidad. Primero, contra la voluntad de Richard, su padre; aunque luego éste fue aceptando, quizás persuadido por el demoledor talento de su cría, el gusto de su niña por lo que él consideraba un «deporte de varones».

De hecho, la razón por la cual comenzó en el fútbol fue su hermano, Álvaro, quien practicaba en el colegio San Ignacio de la ciudad aragüeña, y donde la propia Deyna comenzó a dar sus primeros pasos deportivos. Luego ingresó en la academia de Juan Arango, el máximo referente histórico de la selección venezolana, también nacido en Maracay y excapitán vinotinto.

En una entrevista que le hicieron con apenas nueve años de edad, recordaba cómo se llevaba un balón a los entrenamientos de Álvaro para matar el tiempo, y fue el entrenador quien, al verla continuamente, planteó a sus padres que la inscribieran para que jugara:  «Al principio ellos dijeron que no pero después se animaron y me metieron en el fútbol», decía la Deyna de hace 10 años.

Esa misma niña tenía como su gran figura a seguir al propio Arango, además de asegurar que su equipo favorito era el local Aragua FC, en un país donde los más pequeños suelen desviar sus miradas futboleras hacia Europa o, en todo caso, hacia Argentina y Brasil.

Eso sí, su destino grande lo tenía claro desde el principio. En ese misma entrevista, habla de ir a Alemania o Estados Unidos (éste último, a diferencia de la disciplina masculina, en el caso de las mujeres es uno de los países de mayor nivel en el mundo).

Y efectivamente, en 2016, a sus 17 años, fue a parar a las filas del equipo de la Universidad de la Florida, en el país norteamericano, donde ha continuado puliendo su técnica y demostrando el talento que la respalda en su breve pero significativa carrera.

En su recorrido deportivo, Castellanos cuenta ya con galardones a nivel individual que le auguran una larga carrera de éxitos, además de haber conducido al equipo nacional de Venezuela a otros logros importantes.

En su vitrina, ya relucen los siguientes trofeos: Bota de Oro en el Mundial Sub-17 de 2014 y la de Bronce en la cita de 2016. En esa última, además, recibió el Balón de Bronce, ocupando el podio entre las mejores de la competencia y recibió el galardón al mejor gol, con el ya famoso que anotó contra Camerún, en tiempo añadido, desde media cancha.

Fue también la máxima anotadora en los Juegos Olímpicos Juveniles de 2014 y el Sudamericano Sub-17 en 2016, fue incluida en el equipo ideal de 2017 en la United Women’s Soccer estadounidense, donde además resultó electa como la mejor jugadora.

Ese mismo año, se convirtió en la primera figura del fútbol venezolano en cualquier categoría invitada a la gala del Balón de Oro por la FIFA, y estuvo nominada al premio The Best, donde quedó tercera.

Aunque no ganó, y figuras de renombre del fútbol femenino cuestionaron su nominación al ser una juvenil y no jugar profesionalmente, Deyna se convirtió en la más joven de la historia en ser tomada en cuenta para optar por el galardón.

Su más reciente participación con la camiseta de la selección nacional volvió a dejar en claro que no se trata de una casualidad lo que ha logrado hasta ahora. El equipo fue eliminado por Argentina y perdió el cupo a la Copa del Mundo, pero Deyna brilló anotando 5 goles en 4 encuentros. De ellos, 4 los marcó en la goleada 8-0 que le propinaron a Bolivia. Su otra anotación, una verdadera joya de tiro libre directo y bastante lejano, dio la otra victoria del torneo a las venezolanas: 1-0 contra su par de Ecuador.

Las comparaciones se mantienen al referirse a las mujeres que juegan fútbol y los medios y aficionados buscan establecer paralelismos con los grandes. «La Messi de Venezuela», se han dado a llamarla. Pero su historia no necesita de «ayudas», la está escribiendo con sus propios pies y nombre: Deyna Castellanos.

JI

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