#VTanálisis Desahuciados: los invisibles de la cuarentena en España

¿Dónde pasa la noche un desahuciado en el reino de España durante la cuarentena por el Covid-19? Tal vez sea una pregunta poco frecuente ante las enormes dificultades que atraviesa la nación ibérica, castigada con severidad ante el relajamiento de sus autoridades al abordar esta emergencia sanitaria.

Pero no por ser poco frecuente la pregunta inicial deja de ser una tragedia que se suma a las muchas que enfrenta el gobierno de coalición en España. A la crisis económica mundial, la deuda pública, el desempleo, la eterna corrupción y el problema con los migrantes, se suma la pandemia del coronavirus, invisibilizando aún más a los ya invisibles desahuciados.

Ciertamente la cifra de desalojos hipotecarios o por no pagar alquiler, viene descendiendo paulatinamente, pero ello no quita dramatismo alguno a la situación que viven miles de familias sacadas a la fuerza de sus hogares y dejadas literalmente en la calle. Solo un respiro han conseguido los inquilinos tras la suspensión temporal de desahucios debido a la atención prestada al coronavirus, gracias a la presión ejercida por movimientos sociales y la insistencia de la Vicepresidencia de Derechos Sociales.

Inquilinos en cuarentena y tranquilos… por ahora

El gobierno de España suspendió los desahucios para arrendatarios afectados por la pandemia del coronavirus. Esta medida busca proteger a los inquilinos, pero también a quienes viven del arriendo de inmuebles.

La disposición establece que los inquilinos que demuestren que no pueden pagar sus mensualidades porque sus ingresos fueron afectados por la cuarentena, tendrán un lapso de seis meses de exoneración contados desde marzo pasado. Para que se cumpla esta condición, el ingreso familiar debe ser inferior a 1613 euros mensuales.

Otra condición para que se cumpla la exoneración, es que el arrendatario posea más de diez inmuebles. En caso contrario, el arrendatario deberá demostrar que se encuentra en una situación vulnerable, por lo que los servicios sociales se encargarán de buscar una solución salomónica.

Más que cifras

Las políticas de desahucios registradas desde hace años en el reino de España, han levantado la indignación de la opinión pública nacional e internacional, pero también impulsaron la acción de grupos defensores de los derechos ciudadanos, que con su presión han logrado disminuir la cantidad de afectados.

 

En 2019 hubo más de 13 mil familias desahuciadas, con una reducción importante en el último trimestre. Aunque ello supone una disminución de 36,5% en comparación a 2018, la situación sigue siendo angustiante dada la carencia de empleos y las bajas remuneraciones.

La Sección Estadística del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en su más reciente publicación de 2019, reveló importantes descensos en los desahucios por motivos hipotecarios, pero demostró que los desahucios por razones de imposibilidad de pago de alquileres, no sólo persisten, sino que llevaban una tendencia al alza a finales del año pasado, antes de declararse la pandemia del coronavirus.

Los invisibles

Olvidados por su gobierno, ignorados por la sociedades e invisibles para los medios de comunicación, los desahuciados de España aún pernoctan en plazas, parques y otros lugares públicos. Entre carpas y refugios improvisados, estos abandonados por todos ahora enfrentan el peligro de la pandemia por el coronavirus con pocas probabilidades de salir intactos en uno de los países más golpeados por la pandemia.

Hoy, en plena cuarentena por el coronavirus, los desahuciados de España no tienen lugar en la prensa. Los que tienen mayor suerte se han tenido que refugiar con familiares, amigos o en las pocas casas de atención dispuestas para atenderlos. La promesa de un gobierno con mayor acento en lo social, deberá esperar la normalización de la pandemia para saber si habrá voluntad de cumplir.

@rborgesVT/VTactual.com

La piedad del Reino: suspendidos los desahucios en España

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