Danza para sanar alma, cuerpo y mente

La realidad venezolana actual, para algunos, asemeja a una permanente cuerda floja. Según datos publicados por un medio impreso de este país, el psicólogo Luis Oropeza, sostiene que la situación de la salud mental del venezolano “es alarmante. Se está generando un desajuste psicosocial, que es inevitable en todos los países que atraviesan por este tipo de crisis. Estamos tratando casos de depresión, ansiedad, ataques de pánico, miedo irracional, miedo a salir a la calle y otros», explicó el profesional.

Encontrar un fármaco para tratar de controlar alguno de estos padecimientos, podría empeorar al paciente ya que, en ocasiones, es difícil conseguir los medicamentos. Esto como resultado de un brutal bloqueo financiero y una guerra económica, que afecta a los venezolanos  en su cotidianidad, así como al acceso a servicios públicos, alimentos y medicinas.

En ese contexto, se abre paso una terapia que tal vez resulte poco conocida, pero que tiene suficiente sustento científico, se trata de la Danza Movimiento Terapia (DMT). Se trata de una estrategia, concebida como psicoterapia corporal, que busca integrar los aspectos emocionales, cognitivos, físicos y sociales del ser humano. Está basada en los elementos de observación, análisis y movimiento y busca entender la situación psicoemocional del ser humano.

María Elisa Al Cheik, tiene al menos, 30 años como bailarina de danza contemporánea y es psicoterapista corporal desde hace 18. El rumbo definitivo lo tomó 8 vueltas de sol atrás, cuando inició como danza movimiento terapista, como se define.

Afirma a Vtactual.com que este tipo de terapia, permite la expresión emocional «a través del movimiento, le permite a la gente expresarse, conocerse, ser creativa, hacer reisiliencia». Destaca además que  el trabajo grupal es un «gran dispositivo antiestrés» para entender el encuentro con el otro, «el vínculo  que está terrible en el país en este momento, la capacidad de empatizar con el otro, sentirlo, participar de eso que se conoce como la intercorporalidad, somos seres corpóreos, nos relacionamos a través del cuerpo», explica.

La Danza Movimiento Terapia es conocida en el mundo entero. En América Latina, los únicos dos países que ofrecen formación para ejercerla, son Argentina y Venezuela, este último, con la vanguardia de María Elisa con el Centro de Estudios Entrecuerpos, ubicado en San Antonio de los Altos, estado Miranda.

Además de este proceso de formación, en el que actualmente se forma una primera cohorte de doce personas, María Elisa atiende consultas individuales y grupales entre Caracas y San Antonio.

Refiere que la forma de tratar a cada paciente es distinta, de acuerdo a sus necesidades. En las sesiones grupales, comienza por un proceso llamado «caldeamiento», que pudiera funcionar como una especie de calentamiento, pero en el que se generan otras dinámicas. Luego sigue la apertura del proceso, el desarrollo de la sesión y finalmente la elaboración verbal, en la que la profesional de DMT, evalúa cómo se sienten,

«se  trata de una conversación en la que intercambiamos impresiones de la experiencia, no aconsejo, no juzgo», indica.

Danza y ciencia

La DMT, nació en Estados Unidos, de la mano de la bailarina Marian Chace, quien dedicó su trabajo de enseñanza con personas que no se dedicaban a la danza. Esto le permitió observar los beneficios emocionales que lograba la danza en estas personas.

Chace se motivó entonces a estudiar psiquiatría y entonces comenzó a trabajar con pacientes psiquiátricos, «se llevaba un tocadiscos y bailaba con ellos valses, que son muy fáciles de bailar por la métrica, sobre todo para pacientes con esquizofrenia», afirma Al Cheik.

La Danza Movimiento Terapia tiene sustento en estudios realizados por terapeutas y estudiosos del movimiento. Por ejemplo, la Labanotación, creada por Rudolf von Laban, para anotar las coreografías y sus esquemas, como metodología para comprender el movimiento como forma de expresión. De igual forma, el Perfil de Movimiento de Kestemberg, con una metodología para la observación del movimiento.

La DMT entonces, busca indagar en el inconsciente, «lograr el propósito del psicoanálisis que es conocerte a ti mismo, saber quién eres y como eres a través del movimiento… Busca que entres en tu psique para que te encuentres veas como funcionas cognitivamente, emocionalmente, tus vínculos», explicó la terapeuta.

El vinculo paciente-terapeuta es muy importante. En el psicoanálisis es lo que hace crecer al paciente», puntualiza María Elisa Al Cheik quien se considera finalmente, una apasionada de la danza y la psicología. Con la DMT, logró unir sus «dos pasiones».

Si le interesa conocer más de esta experiencia, no dude en busccaar en las redes sociales, en Facebook: Entrecuerpos, centro de estudios; en Instagram @Entrecuerpos; en Twitter @entrecuerpos16 y la página web www.entrecuerpos.com 

 

JS

 

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