Contra Irán, pero con riesgos para todo el mercado petrolero

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El mercado petrolero ha experimentado un ligero repunte en los precios del crudo tras las sanciones de Estados Unidos contra Irán, en vigencia desde este martes 07 de agosto.

Se entiende que se crea una expectativa de una eventual reducción en el suministro mundial del oro negro a causa de las limitaciones impuestas al país persa, anunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump al concretar el retiro de su país del acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, del cual hacia parte junto a China, Francia, Rusia y Alemania.

Así, se registra un alza en los indicadores de precios Brent, correspondiente al crudo extraído en el Mar del Norte, y West Texas Intermediate (WTI) que refiere al petróleo estadounidense. Ambos, cerraron la jornada del miércoles 08 de agosto con aumento de 24 y 7 centavos de dólar respectivamente.

Pero este impacto positivo no necesariamente significa estabilidad, ya que los mercados tienen su fuente de apoyo en el riesgo, en sus propias fluctuaciones, y el petrolero no es la excepción. Incluso el Gobierno iraní ha insistido en que las medidas dictadas por Trump se dirigen a desestabilizar el comercio mundial de crudo.

Estrategia de EE.UU.

Las sanciones estadounidenses contra Irán, quinto mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), no están dirigidas en principio a la actividad petrolera de la nación islámica, pero se prevé que en noviembre próximo este sector sea incluido en una nueva batería de restricciones.

El Gobierno de Estados Unidos ha dado a conocer su intención de que el mayor número posible de compradores reduzca sus importaciones de crudo iraní, para lo cual cuenta con su gran aliado en el seno de la Opep, Arabia Saudita.

El reino saudita, el mayor productor dentro del cartel petrolero, ya adelanta acciones en Asia para cubrir la cuota de producción de Irán. Ha ofrecido recientemente una reducción de precios para clientes asiáticos por un mínimo de cuatro meses, persiguiendo el interés de compra de China e India, los principales clientes de la industria hidrocarburífera iraní.

EE.UU. busca que el mayor número posible de países deje de importar crudo iraní.

La Administración de Washington busca con ésto obligar a Teherán para que cese su programa nuclear con fines pacíficos, sobre el cual ya se había logrado un acuerdo del que EE.UU. se retiró por iniciativa del presidente Trump tras presiones de Israel, histórico rival político y militar de Irán en la región.

A diferencia de EE.UU., las potencias europeas que han respetado el pacto nuclear con Irán y mantienen el compromiso de no reactivar sanciones contra el país del Golfo Pérsico, y ya han anunciado que protegerán las actividades económicas de la nación persa, por encima de las restricciones de Trump.

Con la mirada también sobre Venezuela

Ya EE.UU. ha tratado de sancionar a otro país petrolero, Venezuela. El presidente Trump firmó en mayo pasado una orden que prohíbe a ciudadanos estadounidenses comprar bonos de la deuda venezolana, incluyendo cualquier activo o pasivo del Gobierno relacionadas con el crudo vendido por el país suramericano.

Si bien las medidas fueron revertidas el pasado mes de julio, el Estado venezolano atribuye a la imposición de éstas restricciones la caída sistemática que experimenta su producción petrolera, ubicándose actualmente en poco más de un millón 500 mil barriles diarios.

De acuerdo con la Opep, Venezuela tenía al cierre del primer semestre de 2018 una producción de 1 millón 531 mil barriles diarios de crudo

 

De acuerdo con lo que la propia empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), al cierre del primer semestre de 2018 el bombeo se registró en un millón 586 mil barriles diarios, lo que experimenta una caída de 33% con respecto al promedio de 2016.

Venezuela lucha por recuperar el nivel de su producción en medio de la crisis social y económica sin precedentes que atraviesa, acentuada por influencia de actores internos y externos que maniobran permanentemente con el objetivo de derrocar al Gobierno encabezado por Nicolás Maduro, recientemente víctima de un intento de magnicidio.

MFD

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