Protestas en Colombia continúan y no las hacen venezolanos

Una semana atrás de que se diera inicio a paro nacional que todavía tiene a Colombia en vilo, el gobierno de ese país había comenzado con la deportación de extranjeros que, según su criterio, estarían formando parte de un grupo que causaría disturbios y caos en las calles neogranadinas. 24 fueron las personas deportadas antes del 21 de noviembre, fecha en la que el paro se realizó y en la que la violencia, no obstante, tuvo lugar.

De acuerdo con Migración Colombia, “la medida, que se tomó de manera discrecional y soberana por parte de la autoridad migratoria colombiana, fue notificada a uno de los extranjeros a su arribo a la ciudad Bogotá”, anuncio que se le dio a uno de los venezolanos que fueron inadmitidos en el país. De los 24 deportados, 11 son venezolanos.

Pese a la deportación previa de venezolanos, la violencia llegó a las calles colombianas de la mano de sus propios ciudadanos. Y la represión también

Sin tener forma de comprobarlo, Migración Colombia reveló que “estos extranjeros, con sus acciones, estarían afectando el orden público y la seguridad nacional, algo que la autoridad migratoria colombiana no va a permitir”. Sin embargo, en ausencia de lo que migración detectó como “provocadores de caos”, la violencia llegó a las calles colombianas junto a la represión, el irrespeto a los derechos humanos y la muerte.

Migración Colombia de cacería

No conforme con un juicio a priori, el Estado colombiano emprendió una cacería de venezolanos que ya se encontraban en Bogotá y otras ciudades de ese país, con el fin de deportarlos acusados de generar violencia durante los disturbios de los últimos días. A principios de la semana la Policía de Bogotá y Migración, ejecutaron la expulsión de 60 ciudadanos venezolanos que presuntamente participaron en las manifestaciones en la capital colombiana.

La persecución iniciada por el organismo contra los venezolanos que residen en Colombia, se topó con un freno a sus intenciones en la negativa de deportación del ciudadano Miguel Ángel Calderón Quintero, de nacionalidad venezolana. Migración quería deportarlo por estar grabando con un celular las protestas del pasado 21 de noviembre. El juzgado 63 Penal Municipal concedió un beneficio provisional a Calderón Quintero, que está bajo observación policial.

RB

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