7 clásicos de la literatura que no pueden faltar en tu biblioteca

Hoy el mundo celebra el Día del Libro, esa herramienta invaluable que nos permite viajar en el tiempo, reconocernos, reencontrarnos, educarnos y construirnos como sociedad, desde la individualidad.

El libro nos permite tener conocimiento de nuestra historia, de lo real y lo imaginario, es una invitación a la felicidad, a la construcción de la verdad, al encuentro de las almas y a la búsqueda de nuestro propio destino.

En fin, el libro es fuente de vida y para compartir la emoción de sus lectores por la conmemoración de esta fecha VTActual hace un recuento de los 7 clásicos de la literatura que no pueden faltar en tu biblioteca:

El retrato de Dorian Gray (Oscar Wilde): este título indispensable de la literatura inglesa, publicada a finales del siglo XIX, apela en sus líneas al suspenso y al terror gótico para describir el narcisismo y la ambición de su personaje principal. Vanidad, locura y enajenación son tres palabras que pudieran describir a la perfección este clásico que mantendrá la atención del lector hasta la última línea.

El principito (Antoine Saint Exupery): recomendado para todas las edades, esta famosa novela -más parecida a un cuento infantil- aborda temas universales como el amor, la amistad, el sentido de la vida y la naturaleza humana. Asimismo, realiza una crítica a la civilización moderna que conducen a la pérdida de los valores más esenciales del ser humano.

Cumbres Borrascosas (Emily Brontë): única novela de la autora, proveniente de una familia de exitosos escritores, es en palabras de Virginia Wolf (otra grande de las letras) una obra maestra que “consigue retratar el espíritu de una cara de modo que no precisara cuerpo”. Este libro es otra joya del siglo XIX, en la que se expone una visión metafísica del destino, la obsesión, la pasión y la venganza.

Rayuela (Julio Cortázar): obra fundamental de este autor argentino, Rayuela es un libro que pueden ser dos o muchos a la vez. Su estructura de secuencias sueltas permite distintas lecturas y diversas interpretaciones de un mismo relato. Con esta forma de lectura, Cortázar buscaba representar el caos, el azar de la vida y la relación indiscutible entre lo creado y la mano del artista que lo hace. También promovía la participación activa del lector. Es un libro precioso, que sin duda vale la pena leer bajo la sombra de un árbol o con la fiel compañía de una taza de café.

Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes): esta obra, publicada a principios del siglo XVII, es una conexión con las raíces de la cultura hispana y su idioma. También es un ejercicio de libertad para quien lo lee, que finalmente terminará inspirado por las aventuras del protagonista y su compañero Sancho, a quienes les define su albedrío al elegir.

Doña Barbara (Romulo Gallegos): creada con maestría por uno de los más grandes escritores de la literatura venezolana, esta obra -publicada en 1929- muestra una Venezuela que luchaba contra la crueldad, la dictadura, la corrupción, la traición, el despotismo, el mestizaje, la lucha de clases y el atraso que vivía el país en esa época. Ha sido reeditada más de cuarenta veces y traducida a muchos idiomas.

Cien años de soledad (Gabriel García Márquez): el primer encuentro de la mayoría con esta novela abruma. Es un indispensable de los profesores para explicar las características de la literatura latinoamericana y del realismo mágico, un movimiento literario de mediados del siglo XX que muestra lo extraño o irreal como algo común. En esta novela, García Márquez (Premio Nobel de Literatura, 1982) narra la historia de siete generaciones de los Buendía, una familia condenada a la soledad.

ARG

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