China le disputa a EEUU el dominio económico en América Latina

Desde hace ya varios años, el poderío económico mundial de Estados Unidos ha venido declinando en favor de China, y la victoria presidencial de Donald Trump no hace más que fortalecer esta premisa en vista de su probable doctrina proteccionista de la economía estadounidense.

Luego de las elecciones presidenciales, el presidente Barack Obama dejó de presionar al Congreso para aprobar la ratificación del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) que pretendía establecer una zona de libre comercio en la región del Océano Pacífico, con Estados Unidos a la cabeza. Ante la inminente muerte de este proyecto, China acelera la construcción de su contrapropuesta: la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés).

Durante la XXIV cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), realizada en Lima, Perú, en noviembre pasado, el presidente de China, Xi Jinping, propuso a los países firmantes del TPP, tanto de América Latina (Chile, México y Perú) como de Oceanía (Australia y Nueva Zelanda), sumarse a los acuerdos de libre comercio impulsados por su Gobierno y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés).

La oferta parece tentadora, en parte porque ya no parece viable la consolidación del TPP pero también porque el RCEP implica un proyecto más equitativo para los países firmantes porque hasta la fecha sus objetivos están limitados a la eliminación de barreras arancelarias.

“El TPP, en cambio, es mucho más que un acuerdo de libre comercio, pues entre otras cosas, pone a disposición de las grandes corporaciones los derechos sobre la propiedad intelectual, amenaza la protección del medio ambiente, atenta contra los derechos de los trabajadores y, por si fuera poco, deja en manos de tribunales internacionales la solución de controversias entre Gobiernos y empresas”, señala el economista mexicano Ariel Noyola Rodríguez, entrevistado por RT.

La gira del presidente chino por América Latina busca fortalecer cada vez más los lazos de cooperación entre ambas partes.
La gira del presidente chino por América Latina busca fortalecer cada vez más los lazos de cooperación entre ambas partes.

Por ende, no es sorpresa ver al presidente Xi Jinping de gira por América Latina, fortaleciendo la cooperación entre ambas partes. En noviembre pasó por Ecuador donde inauguró junto al presidente Rafael Correa una nueva hidroeléctrica, la más grande del país, construida por una empresa china a través de un crédito de casi 8 mil millones de dólares concedido en 2007.

Luego pasó por Perú donde se reunió con el presidente Pedro Pablo Kuczynski, quien ya visitó China en julio de este año. Fue la primera visita oficial de su mandato. La gira de Xi culminó en Chile, donde firmó 12 acuerdos de cooperación en minería, agricultura, infraestructura, energías limpias y comunicación, además de simplificar los trámites para la emisión de visas de turismo, que quedaron exentas de pago.

Aunado a esto, indicó que formará a medio millar de periodistas especializados en la región de América Latina en cinco años. Invitó a que más medios abran sucursales en el gigante asiático y que se comprometió a darles «mayores facilidades y mejores condiciones para su trabajo», según medios locales chilenos.

Cabe recordar que China ya abrió en Chile la primera sucursal del banco estatal chino, la cual se convirtió en la primera en realizar transacciones en yuanes en la región. Otro dato importantes es que en la última década los dos bancos de desarrollo chinos más grandes invirtieron 125 mil millones de dólares en América Latina, cifra que supera lo invertido por el Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo juntos.

Todo apunta a que mientras EE.UU. se aísla con la administración Trump, China aprovecha su momento para acercarse cada vez más a una zona altamente estratégica en el mundo como lo es América Latina.

JA

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