La expansión comercial china saca de sus casillas a la Casa Blanca

El repunte global de la economía china es el principal dolor de cabeza de Estados Unidos, pero en especial de #DonaldTrump. Su política de fortalecimiento económico puertas adentro, tiene en el fortalecimiento del gigante asiático uno de sus principales escollos, ya que los mercados globales están cediendo al encanto de los productos del país oriental. Una prueba concreta del temor norteamericano, es la dilación en las conversaciones para acabar la guerra comercial entre ambos países, y más recientemente la nueva imposición de aranceles a productos chinos.

Esta nueva medida ocurre tras el anuncio que hiciera el magnate estadounidense de que Estados Unidos pierde entre 600.000 y 800.000 millones de dólares al año en el comercio con China, por lo que procedió a aumentar los aranceles a importaciones chinas valoradas en 200.000 millones de dólares, del 10% al 25%. Próximamente el huésped de la Casa Blanca anunciará la subida en los aranceles de otros productos chinos que de momento no están sujetos a impuestos.


«Durante muchos años Estados Unidos ha estado perdiendo entre 600.000 y 800.000 millones de dólares al año en el comercio. Con China perdemos 500.000 millones de dólares. Lo siento, pero no vamos a seguir perdiéndolos».

Como es lógico imaginar, las negociaciones comerciales entre ambos países han quedado en el congelador. China, por su parte, estudia suspender las conversaciones previstas para esta semana, según anuncia The Wall Street Journal, pero fuentes vinculadas a Pekín confirmaron que su equipo sigue listo para viajar a Estados Unidos. Entretanto, el mandatario norteamericano comentó que las conversaciones con China continúan, “pero muy lentamente”.

Marcando “el patio trasero”

Desde hace meses el gobierno de #DonaldTrump presiona a sus vecinos americanos para que reduzcan los negocios con China. Sin embargo, las ventajas que ofrecen los asiáticos para establecer comercio con sus productos, son mucho más atractivas que las de sus competidores. Ventajas de pago, calidad, tiempo de entrega y cantidad, son algunas de las ventajas que ofrecen los orientales.

Con tecnología china se construye el parque solar más grande de suramérica en Argentina.

Recientemente Argentina, con un gobierno muy afín a las políticas de Washington, firmó un acuerdo con China para construir el parque solar más grande de la región. En Colombia, el gigante tecnológico Xiaomi, abrió una cadena de tiendas. En Brasil, los convenios en materia petrolera, de construcción, tecnología y turismo, siguen avanzando en el gobierno del ultraderechista Bolsonaro. El caso de Venezuela es muy conocido por sus amplias relaciones desde los tiempos de Chávez.

Las relaciones entre China y Venezuela siguen en su mejor momento a pesar de la crisis que vive el país suramericano.

Centroamérica también vive las ventajas de comerciar con los chinos a pesar de ser el más cercano centro de maquila de los norteamericanos. El presidente electo de Panamá, Laurentino Cortizo, dijo tras su victoria que Estados Unidos debe poner más atención  a la región o China va a sacar mayor provecho. “Mientras no se pone atención, hay otro que avanza”, dijo el político de centroizquierda.

#DonaldTrump sigue haciendo política para mantener contento al cliente interno, descuidando muchas relaciones internacionales de manera simultánea. Su distanciamiento con elementales formalidades diplomáticas, está abriendo nuevos caminos a las relaciones cordiales con potencias emergentes.

RB

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