Gobierno chileno busca causa de sus problemas en Venezuela

Las FARC retoman las armas: culpa de Venezuela. Protestas antipaquetazo en Ecuador: culpa de Venezuela. Disuelven Congreso en Perú y destituyen al presidente: culpa de Venezuela. Piden renuncia del presidente de Honduras: culpa de Venezuela; y ahora la carnicería de los militares chilenos contra su pueblo, también tiene a Venezuela como responsable. La enumeración anterior, aunque llama a la risa por su absurdo, es la conclusión a la que llegan todos los gobiernos neoliberales y represores que a falta de mejor chivo expiatorio, buscan desviar la atención sobre sus responsabilidades acusando al país caribeño.

El gobierno chileno enfiló de manera muy torpe, sus acusaciones contra un país del que marca 6 mil kilómetros de distancia. Esos señalamientos fueron acompañados por las declaraciones del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, que excediendo las atribuciones que su cargo le otorga, enfiló sus acusaciones no sólo contra el gobierno venezolano, sino contra el sentimiento integrador bolivariano que es común en los pueblos del hemisferio. “Las brisas bolivarianas no son bienvenidas en este hemisferio”, dijo el desmeritado funcionario.

Las palabras de Almagro responden a las declaraciones del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, quien declaró que el levantamiento de muchos pueblos en América obedece a que están soplando “brisas bolivarianas” en el continente. «Rueguen a Dios que sólo sea una brisa. Porque al paso que vamos, está convirtiéndose en una ventolera para luego ser un huracán bolivariano'», expresó Cabello.

Ahora sí llama la atención el Foro de Sao Paulo

Los gobiernos neoliberales han desestimado históricamente al Foro de Sao Paulo, un encuentro de organizaciones y movimientos de izquierda que se reúnen para articularse con partidos políticos en procura de mejorar los derechos sociales en cada uno de los países. Pero desde que el presidente brasileño Jair Bolsonaro, obsesionado con acabar con la izquierda en su país, decidió atacar al Foro de Sao Paulo, varios políticos en la región comenzaron a manifestarse contra la organización.

Uno de ellos fue el prófugo de la justicia venezolana Julio Borges, quien en un empeño de golpear aún más a su país, pretende imponer el criterio de que Venezuela regala dinero para promover levantamientos en el continente. La pregunta que desconcierta a muchos analistas, es que si el país petrolero está en crisis, bloqueado y con sus bienes embargados, ¿cómo es posible que pueda pagar procesos desestabilizadores en aquellos países? Algo se les ocurrirá.

RB

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