Chalecos Amarillos: aires de transformación en medio de la represión

El movimiento de Chalecos Amarillos que cada sábado desde el pasado noviembre realiza protestas en rechazo a la gestión del presidente francés Emmanuel Macron, con la participación de decenas de miles de ciudadanos, será enfrentado por las autoridades con la misión antiterrorista militar Sentinelle para, según argumentan desde el Gobierno, “proteger” los edificios oficiales.

Chalecos amarillos protestan en Francia
54% de los franceses respalda a los Chalecos amarillos

La medida constituye una escalada en la represión de este movimiento que ha remecido la política francesa exigiendo cambios importantes que generen una mayor justicia social y fiscal, así como un aumento del poder adquisitivo de la población, una mejora de los servicios públicos, y el fin de una política gubernamental centrada en favorecer a los sectores acomodados, de acuerdo a las denuncias de algunos de sus líderes.

A la represión abierta y dura del movimiento las autoridades francesas han sumado un intento de debate nacional para contrarrestar la crisis ocasionada por las protestas, proceso que se extenderá por un mes más según se anunció la semana pasada.

La iniciativa oficial comenzó en enero con la realización de reuniones locales en las que la ciudadanía se supone expresa sus preocupaciones en procura de generar consensos sobre las prioridades nacionales. Las reuniones darán paso en los próximos días una segunda fase con aproximadamente 14 conferencias regionales.

Aún no se ha precisado la aplicación que el Gobierno daría a las conclusiones de estos debates y cómo las mismas se traducirían en transformaciones concretas. Se especula la probable realización de un referendo ciudadano, aunque ninguna fuente oficial lo ha confirmado.

Sin embargo, aunque los debates no desembocaran en el cumplimiento de las exigencias de los Chalecos Amarillos, esta corriente ya ha impulsado importantes transformaciones que perdurarán en el tiempo aún y si el movimiento se llegara a dividir.

Podría considerarse que uno de los principales logros de estos ciudadanos franceses es que descubrieron que agrupados poseen una fuerza capaz de doblegar al Gobierno. Además, forman parte del surgimiento de una voluntad democrática directa que, a través de la experiencia de las rotondas, ha regresado al pueblo a formas de organización horizontales y locales.

Es importante apuntar que parte de la concresión de los objetivos de Los Chalecos Amarillos también depende del Referéndum de Iniciativa Ciudadana (RIC), un proyecto que busca imponer en la agenda política el debate de temas que no estén limitados de antemano por las élites.

Expertos señalan que estos debates no deberían durar menos de tres meses y abogan por la protección de la agenda que dirigirá las discusiones, para que no sea manipulada.

YVB

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