Ciudades caras y ciudades baratas, el honor de habitar la Caracas asediada

El semanario británico The Economist hizo público el martes su ranking anual de ciudades más caras y más baratas del mundo. Encabezan la tabla París (Francia), Hong Kong (China) y Singapur (Singapur). Le siguen Zúrich y Ginebra (Suiza), Osaka (Japón), Seúl (Corea del Sur), y Copenhague (Dinamarca).

En el fondo de la medición se ubicó Caracas (Venezuela), que desbancó a Damasco (Siria) como la ciudad más barata de todo el planeta, ubicándose en lugar 133.

Caracas en el ranking The Economist
Caracas es la capital de un país asediado por la principal potencia militar del planeta

A la capital venezolana le sigue la ya citada Damasco y luego Taskent (Uzbekistán), Almatý (Kazajistán), Bangalore (India), Karachi (Pakistán), Lagos (Nigeria), Buenos Aires (Argentina), Chennai y Nueva Delhi (India).

Ahora, ¿qué define a una ciudad como la más cara o las más barata del mundo según una publicación como The Economist, que abiertamente en su línea editorial afirma defender “la libertad económica, el libre comercio, la globalización, la inmigración y el liberalismo cultural “?

Para elaborar el listado que incluye a 133 ciudades de 93 países, los expertos del semanario londinense compararon 400 precios promedio de 160 tipos de productos y servicios, tomando como referencia el costo de vida de la llamada “capital del mundo”, nada menos que la ciudad de Nueva York, asiento principal de la industria de la especulación financiera mundial.

A decir de The Economist y quienes siguen como una referencia a la citada medición y otras que son su emblema como el “Índice Big Mac”, habitar una ciudad cara es sinónimo de calidad de vida, progreso y poder adquisitivo mientras que vivir en una ciudad barata es equivalente a atraso económico, escasas o nulas oportunidades de desarrollo y un menguante poder adquisitivo. En definitiva se trata de ciudades que tienden a ser “inhabitables” según su apreciación.

Caracas, de acuerdo a la publicación londinense, “experimentó un significativo empeoramiento de las condiciones económicas en 2018, con una hiperinflación y una reducción de los servicios públicos que alimentaron el creciente malestar social”.

Olvida The Economist mencionar en su estudio que Caracas es la capital de un país asediado por la principal potencia militar y económica del planeta, cerco al que se han unido decenas de países de América y Europa en su afán por desplazar del poder al Gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro, ganador de unas elecciones libres realizadas en el año 2018.

Caracas junto a Damasco y otras ciudades ignoradas en el índice como La Habana, constituyen puntos fuertes de resistencia a la injerencia, el imperialismo, la explotación y el crimen trasnacional. Ser la capital de un Estado agredido constantemente asegura para estas ciudades un lugar desfavorable en el índice de The Economist, pero un lugar honorable en el esfuerzo por edificar una mejor humanidad.

YBV

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