Bolsonaro: “Los brasileños pueden sumergirse en una alcantarilla y no les pasa nada»

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha vuelto a desestimar los efectos del COVID-19 en sus coterráneos, pues ha dicho que el ciudadano brasileño puede estar “buceando en una alcantarilla y no le pasa nada”, lo que ha generado reacciones en la vida nacional del gigante suramericano contrarias a la cosmovisión del mandatario paulista.

Sugirió que en esa nación amazónica hay contagiados desde hace meses cuyos cuerpos ya han generado defensas contra la pandemia. «Inclusive creo que mucha gente ya se infectó (de coronavirus) en Brasil, hace algunas semanas o meses y ya tienen anticuerpos que ayudan a que eso no prolifere», dijo frente a la residencia oficial en Brasilia, citado por DW.

Bolsonaro, que ha minimizado las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha dicho que su país no llegará al estado actual de contagio y muertes alcanzado por EE.UU., nuevo epicentro de la pandemia, porque “el brasileño tiene que ser estudiado. No se agarra nada. Ves a un tipo saltando aguas cloacales por ahí, sale, se zambulle… Y no pasa nada con él».

En una reciente aparición pública, el Jefe de Estado brasileño llegó a calificar al nuevo coronavirus como una «gripecita» y ese día criticó a los gobernadores que ordenaron la cuarentena masiva e instruyó terminarla, lo que ocasionó que esa noche se produjeran cacerolazos en varias ciudades de esa nación.

Destacó que el virus perjudica a la población de mayor edad, al tiempo que cuestionó la medida de cerrar las escuelas. «El grupo de riesgo es de las personas mayores de 60 años. ¿Entonces por qué cerrar escuelas? Raros son los casos fatales de personas con menos de 40 años”, dijo citado por Nodal.

Foto/Futura Press

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Propuso un aislamiento vertical, es decir solo para grupos considerados de riesgo y de manera inmediata  26 de los 27 gobernadores advirtieron que seguirían fieles a las recomendaciones de la OMS.  En ese ese momento, los representantes de São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Espíritu Santo aseguraron que preferían seguir las pautas de la máxima autoridad mundial en materia sanitaria.

Bolsonaro, llamó “lunático” al gobernador de Sao Paulo, João Doria, por decretar la cuarentena en ese estado a partir del 22 de marzo para contener la transmisión del Covid-19.

Doria, por su parte, criticó al Jefe de Estado por relativizar la gravedad del nuevo coronavirus  y al respecto expresó: «Me gustaría tener un presidente que lidere al país en una crisis como esta».

La última decisión de Bolsonaro fue eximir de la cuarentena a los cultos religiosos y a las casas de venta de lotería. El vicepresidente Hamilton Mourão, gobernadores, alcaldes, instituciones médicas y hasta una parte de la cúpula militar de Brasil marcan cada vez más distancia con la conducta del Bolsonaro ante la crisis.

SI/VTActual

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