Oposición de Bolivia emprende persecución contra periodistas

La ministra de Comunicación del gobierno de facto de Bolivia, Roxana Lizárraga, amenazó públicamente a los periodistas locales y extranjeros que están cubriendo las manifestaciones en contra el golpe de Estado en ese país andino, a quienes acusa de estar «haciendo sedición«.

En declaraciones a los medios Lizárraga, intentó intimidar a los periodistas que cubren las movilizaciones que piden la renuncia de la senadora Jeanine Áñez y el regreso de Evo Morales, a quienes advirtió que ya los tenían identificados.

«Lo que hacen algunos periodistas bolivianos o extranjeros que están causando sedición en nuestro país, tienen que responder a la ley boliviana (…) para aquellos periodistas que están haciendo sedición vamos a actuar según la ley«, manifestó Lizárraga, a lo que añadió que «ya se tiene (identificados a los comunicadores) y el ministro de Gobierno va a tomar las acciones pertinentes«.

Algunos periodistas de medios argentinos como Crónica TV y TN han denunciado intimidaciones y persecuciones por las calles de La Paz, por parte de personas que apoyan al Gobierno de Áñez.

Poco antes de la declaración de la funcionaria, el camarógrafo de Telefe (Argentina) Lucio Gómez, anunció en un video en Twitter que el canal sacaría a su equipo en las próximas horas, tras haber sido acusado de sedición.  Un día antes, había sido agredido mientras reportaba.  De este mismo medio también fue atacado el productor Jerónimo Loguzzo.

Junto a Gómez, otros dos comunicadores, el productor de Telefe Jerónimo Loguzzo y  el periodista Rolando Graña de América TV, fueron expuestos con fotografías y sus datos personales en un periódico, acusándolos de incitar a la violencia.

«No hay garantías para el trabajo de los equipos de TN, Crónica y Telefe«, publicó TN en su sitio web, donde denunció que los argentinos han sido varias veces atacados «desde insultos hasta el lanzamiento de objetos contra los lugares donde se hospedan o incluso contra los propios trabajadores».

Sin embargo, Lizárraga, tras amenazar a la prensa aseguró que en Bolivia «la prensa tiene todas las garantías para trabajar«.

Las agresiones a los periodistas argentinos provocaron la propia reacción de la Cancillería de Mauricio Macri que en un comunicado solicitó a Bolivia velar por la seguridad e integridad física de los medios de su país, que trabajan en la cobertura de los sucesos que son de público conocimiento. Añadió que su consulado en La Paz contactó con los periodistas argentinos.

Pero la situación pareciera ser tan grave que el embajador argentino en La Paz, Normando Álvarez García, declaró que en La Paz hay «caos y vacío de poder» y «no podemos garantizar la seguridad de los periodistas».

Y hasta Reporteros sin Fronteras (RSF), una organización que no es precisamente de corte progresista, denunció el acoso a la labor de la prensa y los diversos ataques y agresiones a los profesionales de la comunicación social, lo que ha llevado a la interrupción de labores para garantizar la seguridad.

MMMV

 

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