Derecha boliviana llega a lo insospechado contra México

Desde que la derecha boliviana tomó el poder por vías inconstitucionales, se han multiplicado en el país las violaciones a las leyes internas. Lo que pocos pensaban es que la legislación internacional también sería lesionada por parte de los gobernantes de facto, sus cuerpos policiales y sus seguidores, a quienes en medio de su postura extremista, no se ha podido contener. La Embajada de México en el país andino, es hoy un ejemplo del alcance de tanto odio contenido.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México denunció que continúa el “hostigamiento y la intimidación” policial contra personal diplomático acreditado en la embajada de ese país, debido a que en esa residencia se ha brindado asilo a algunas autoridades del gobierno depuesto. «El Gobierno de México reitera su exigencia al Estado Plurinacional de Bolivia para que cumpla con sus obligaciones internacionales, garantizar la inviolabilidad de las misiones diplomáticas y cesar la política de hostigamiento y amedrentamiento«, reza un comunicado de Exteriores de México.

Pero las autoridades de facto no han respondido y por el contrario, reforzaron el acoso policial contra la sede diplomática, situación sancionada por la legislación internacional. Es por tal motivo que el gobierno mexicano, luego de reiterados llamados al gobierno de facto a atender la situación, decidió emprender una demanda contra esos representantes de Bolivia ante la Corte Penal Internacional por el asedio contra la Embajada mexicana y la residencia de la embajadora. “Ni aún en los peores años de las dictaduras militares de los años de 1970 y 1980 se puso en riesgo las instalaciones de México y su residencia», dijo el canciller mexicano Marcelo Ebrard.

La embajada se mantiene abierta

El canciller azteca dijo que la sede diplomática de su país en Bolivia continuará abierta a menos que cerrarla sea estrictamente necesario. «Lo haríamos como un último recurso (cerrarla), esperemos no lleguemos hasta allá», dijo Ebrard quien recordó que en el país andino viven unos 10 mil mexicanos que necesitan atención de su embajada.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, fue contundente al declarar que su país no permitirá este tipo de agresiones.

Ebrard agradeció el apoyo recibido de buena parte de la Comunidad Internacional sobre este lamentable caso, en especial a la Unión Europea y a “casi todos” los países de América Latina. «Es un atropello y eso no lo vamos a permitir nunca a ningún país», dijo el canciller mexicano quien destacó que en la sede diplomática de Bolivia se encuentran en condición de asilados nueve funcionarios del gobierno depuesto, y cuatro de ellos son perseguidos por el régimen de facto.

RB/VTactual.com

Las víctimas de las «democracias» latinoamericanas

Artículos relacionados