Nuevo paisaje catalán: Barcelona entre marchas y huelga general

De la indignación a la protesta, de la protesta a la violencia desenfrenada y de allí al paro general. Cataluña y más concretamente la ciudad de Barcelona, vive ya una semana de fuertes conflictos sociales marcados por el reclamo a lo que muchos ciudadanos consideran la violación a su derecho a ser libre e independiente. La sentencia contra los líderes del “procés”, que impulsan la independencia catalana del reino de España, hizo explotar la ira de buena parte de esa sociedad.

Las calles de Barcelona, la ciudad más cosmopolita de España, considerada como la de mayor patrimonio cultural de ese país, cedieron su aspecto estético y armónico a los escenarios de caos, vandalismo y enfrentamientos entre manifestantes, independentistas y pequeños grupos fascistas nacionalistas. Al final de la semana el anuncio de huelga general por parte de algunos sindicatos, coincide con las “marchas por la libertad”, convocadas por grupos pro independencia.

El sindicato catalán independentista Intersindical (CSC) y la Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC), que son los aparatos sindicales más fuertes de la región, acordaron una huelga general por considerar que las «políticas de austeridad y de gobernanza neoliberal propician un ataque a los derechos de la clase trabajadora«. Este hecho, que parece aislado y que es consecuencia de otras políticas, coincide de manera no fortuita, con las masivas protestas por el caso del “procés”.

Balance de las revueltas

Hacia el final de la semana las cifras de heridos, detenidos y daños materiales, seguían aumentando de manera dramática. Un total de 352 personas heridas por enfrentamientos con la policía, un centenar de detenidos y 174 agentes de policía lesionados, es el resultado de los tumultos que desde hace una semana forman parte del nuevo paisaje de Barcelona.

Para el próximo 26 de octubre está convocada una macromanifestación que estará respaldada por partidos políticos y movimientos independentistas. La misma se efectuaría con motivo de la realización del clásico del fútbol español entre Real Madrid y Barcelona FC, sin embargo LaLiga suspendió el partido para evitar mayores complicaciones. Otras movilizaciones se realizan a través de redes sociales, por lo que se presume que el gobierno comience a censurar algunas de estas vías de comunicación.

RB

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