La pederastia y el clero, han caminado de la mano oscuros caminos, que sólo han salido a la luz pública de unos 30 años para acá. El hermetismo en el seno de la Iglesia, la falta de denuncias oportunas y la protección de poderosos medios de comunicación, han contribuido a que el escándalo no sea más estruendoso. La aceptación de su renuncia, a tres obispos chilenos, por parte del Papa Francisco, reaviva esta cruda polémica.

En la década de los 90, Estados Unidos e Irlanda, quitaron el velo a tanto silencio sobre la pederastia en la Iglesia Católica. En Norteamérica, se han verificado más de mil trescientos casos desde 1950, en los que se han visto involucrados casi 300 sacerdotes. En Irlanda, la Congregación de los Hermanos Cristianos, acumuló miles de denuncias sobre abusos sexuales contra menores. Pero es en América Latina donde estos delitos, han gozado de mayor protección, por parte de los medios de comunicación.

Pese al silencio cómplice de medios y jerárcas de la Iglesia, cada día se suman denuncis sobre abusos sexuales a menores bajo custodia de sacerdotes

Legionarios de Maciel

El caso más sonado en toda Latinoamérica, es el protagonizado por Los Legionarios de Cristo, orden dirigida por el sacerdote Marcial Maciel. Durante años, Maciel construyó un emporio financiero, que llegó a tener sedes en varios países de la región y cuentas millonarias en las Bermúdas, Panamá e Islas Vírgenes. Con todo ese poder acumulado, pudo comprar más adelante el silencio de varios medios, que callaron los delitos de pederastia que los «Legionarios» practicaron contra menores de edad y seminaristas.

“Evidentemente, que era una persona muy enferma, porque además de todos los abusos, creo que también había dos o tres mujeres de por medio, hijos, con una o con otra, y mucha plata… creo que se trataba de un enfermo. Un gran enfermo”, así se expresó el Papa Francisco sobre Marcial Maciel.

Las denuncias se multiplicaron y en 2006 el Papa Benedicto XVI no pudo ocultar una verdad más grande que la Catedral de San Pedro y ordenó la separación del sacerdocio de Maciel, quien falleció poco después quedando impunes todos sus delitos. La Legión de Cristo admitió, años después de la muerte de su fundador, los casos de abusos sexuales cometidos por Maciel y la existencia de varios hijos, concebidos en relaciones secretas.

El caso del número tres del Vaticano recuerda que no valen las disculpas piadosas, sino que hay que asumir responsabilidades

Obispos Chilenos

El pasado mes de mayo, 33 obispos chilenos pusieron el cargo a la orden del Papa Francisco. El silencio se rompió y como una avalancha, se produjeron las denuncias que cayeron sobre el sacerdote Fernando Karadima, quien entre 1980 y 1995, habría cometido diferentes tipos de abusos sexuales contra menores a su cargo, por lo cual lo suspendieron de por vida en 2011.

Hasta ahora, el Sumo Pontífice ha aceptado la renuncia de los obispos: Juan Barros, Christian Caro y Gonzalo Duarte, a quienes se les acusa de encubrir e incluso, haber presenciado algunas de éstas prácticas, por parte de Karadima.

 

la pederastia es «el cráter de un volcán del que pronto salió una nube de inmundicia que todo lo ensució»

Otros casos

Una vez destapados casos emblemáticos como el de Maciel, surgieron investigaciones en varios países de América Latina luego de que muchos se animaron a denunciar. En República Dominicana fue muy sonado el caso del ex nuncio polaco Josef Wesolowski, apresado en 2014; en Argentina fue condenado por abusos sexuales, el arzobispo Edgardo Storni en 2009; en Brasil unos 1700 sacerdotes fueron apartados de sus funciones para ser investigados por pederastia en 2005.

Todos estos casos salieron a la palestra pública, durante el papado de Benedicto XVI, quien sólo alcanzó a expulsar a 400 sacerdotes, por estar inmersos en delitos de abusos sexuales contra niños. El Papa Francisco, hasta ahora, sólo lleva tres.

El Papa Francisco ha dicho estar avergonzado por todos los delitos de abusos sexuales que rodean a la Iglesia católica

RB

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