Los ruegos de Guaidó a Bachelet

Aunque la visita de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, fue para el diputado Juan Guaidó una confirmación de la supuesta violación de derechos humanos que ejecuta el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, la actitud de la funcionaria durante el encuentro que sostuvo con el opositor dio un mensaje totalmente opuesto a lo que esperaba la derecha venezolana.

Incluso el propio Guaidó dejó entrever su descontento, quizás ante algún planteamiento de la Alta Comisionada, en la actitud que expuso ante las cámaras cuando fue fotografiado junto a Bachelet.

Y es que ni los ciudadanos chilenos -paisanos de la funcionaria de la ONU que como ella vivieron realmente en una dictadura- entienden cómo el opositor sigue vivo, libre y a sus anchas en un país supuestamente sometido por un tirano como Maduro.

El encuentro entre el opositor y Bachelet se extendió durante aproximadamente una hora y se realizó en el edificio sede de la Asamblea Nacional, que aún hoy se mantienen en desacato.

De acuerdo con declaraciones de Guaidó, durante la reunión conversaron sobre la posible apertura de una oficina de atención y seguimiento a la violación de derechos humanos y un informe que la Alta Comisionada va a presentar el próximo 5 de julio ante las Naciones Unidas.

Asimismo, declaró que la visita de Bachelet es importante para los parlamentarios, quienes finalmente se sientieron reconocidos como miembros de una institución supuestamente legitima, aunque sobre ella pesé una dictamen del Tribunal Supremo de Justicia (organismo que también fue reconocido por la expresidenta chilena) que dice lo contrario.

Lo cierto es que la Alta Comisionada de la ONU se reunió con Guaidó donde debía, en la Asamblea Nacional, única institución en donde el opositor tiene alguna autoridad, porque en el resto de Venezuela y el mundo se ha demostrado que no tiene ni voz ni voto.

ARG

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