Argentinas se movilizan al grito de la consigna #NiUnaMenos

Visibilizar la violencia de género y alzar la voz ante la problemática de los femicidios, fue el punto de partida de la conocida movilización #NiUnaMenos que se realiza cada 3 de junio en Argentina.

Este año los argentinos se movilizaron nuevamente para protestar por la ausencia de estadísticas oficiales y serias sobre femicidios que permitan el diseño de políticas públicas efectivas para combatir la problemática.

A dos años de la primera movilización #NiUnaMenos, la protesta de este 2017 cuestionó el rol de la policía y el Poder Judicial, por no activar todos los mecanismos necesarios para una búsqueda eficiente de las víctimas. En ese sentido recordaron los casos de las jóvenes asesinadas Melina Romero y Araceli Fulles, a las cuales «tardaron un mes en encontrarlas».

Las concentraciones se realizaron en varias ciudades de Argentina, en la ciudad de Buenos Aires los grupos adherentes marcharon desde diversos puntos hacia la Plaza de Mayo frente a la sede del Ejecutivo, donde los organizadores leyeron un documento.

«Basta de violencia machista, basta de complicidad estatal para esas violencias. Reclamamos prevención y cuidado, igualdad y justicia social», señalaron en la proclama leída por la periodista Liliana Daunes.

Apoyo jurídico para las mujeres víctimas

Una de las demandas es la asesoría jurídica gratuita para las mujeres que son víctimas de la violencia machista y que la justicia castigue efectivamente a los responsables de asesinatos.

«La demanda al Estado, tanto al Gobierno de Mauricio Macri y a la alianza Cambiemos como a los gobiernos provinciales es clara: se trata de políticas integrales de prevención de la violencia patriarcal y respuesta adecuada a las víctimas», reclamaron las asistentes.

Femicidios en aumento en Argentina

De acuerdo con datos difundidos hoy por la organización no gubernamental Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamérica (MuMaLá), en los primeros cinco meses del año 2017 se registraron en Argentina 133 feminicidios.

Raquel Vivanco, coordinadora de MuMaLá en Argentina señaló que «cada 26 horas una mujer es asesinada» en Argentina, «la mayoría de las veces por hombres de su círculo íntimo, y en muchos casos con denuncias previas».

Según los datos de la ONG MuMaLá, sólo en el año 2016 se registraron en Argentina 322 feminicidios, mientras que la Organización Casa del Encuentro, contabilizó 290 casos el pasado año.

De acuerdo a las estadísticas de fuentes oficiales, específicamente la Corte Suprema de Argentina, el número de feminicidios durante el 2016 es menor, un total de 254 casos; estos datos indican también que los asesinatos de este tipo han registrado un aumento del 8 % respecto al año 2015.

Leyes protectoras de las mujeres en Venezuela, un modelo a seguir

Venezuela es uno de los países latinoamericanos que consideran el homicidio de una mujer como femicidio y lo penaliza con 15 y 30 años de prisión, dependiendo del caso en que se presente, según lo contempla la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de Venezuela.

Esta ley fue promulgada en el año 2007 y presentada el 22 de mayo de 2013 por la Fiscalía General de Venezuela, debido a los múltiples registros de denuncias por violencia de género que recibía el Ministerio Público.

Esta ley contempla, entre otras cosas, la protección integridad física, psicológica, sexual y jurídica de las mujeres objeto de violencia, en los ámbitos públicos y privado. Así mismo, esta ley protege el derecho de las mujeres a recibir información y asesoramiento adecuado a su situación personal a través de los organismos y oficinas públicas en todo el territorio nacional. La ley también tipifica 21 tipos de violencia contra la mujer.

En el país funcionan 57 fiscalías de violencia de género y una fiscalía nacional para atender a todas las mujeres que requieran del asesoramiento, acompañamiento y la protección del Ministerio Público y del Estado venezolano.

Todos estos logros han sido conseguidos por las mujeres durante la Revolución Bolivariana y el actual proceso para conformar una Asamblea Nacional Constituyente buscará, entre otras cosas, plasmar dentro de la Carta Magna todo estos avances feministas.

AMR

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