El Aquarius con un futuro incierto

El primer ministro maltés, Joseph Muscat, anunció que permitirá que los 58 inmigrantes que van a bordo del barco humanitario Aquarius desembarquen en uno de sus puertos, para luego distribuirlos entre Portugal, España y Alemania.

“Los 58 inmigrantes a bordo del Aquarius serán transbordados en un barco maltés en aguas internacionales y serán conducidos a Malta”, aseguró.

Por su parte, el mandatario portugués, António Costa, indicó en un comunicado que recibirá a 10 de los 58 inmigrantes «por razones humanitarias y frente a la situación de emergencia en que se encuentran estas personas».

El gobierno portugués fue el primero en brindar apoyo a los inmigrantes.

Lo que se encuentra en juego para la embarcación perteneciente a las organizaciones SOS Mediterráneo y Médicos sin Fronteras, luego de trasladar a los inmigrantes, es su futuro en las aguas mediterráneas, pues seguirá su ruta hacia Marsella para regularizar su situación dado que Panamá le ha retirado su pabellón tras presiones italianas.

En este sentido, el presidente de SOS Mediterráneo, Francis Vallat, precisó que «se puede estar a favor o en contra de lo que hace el Aquarius, pero no es posible que sean los propios estados los que violen la ley. Sería una vergüenza que, porque nosotros salvamos vidas, no podamos tener un pabellón«.

Ya en el pasado mes de agosto al Aquarius también le fue retirado el pabellón de Gibraltar y se teme que ningún otro país europeo lo quiera abanderar.

El Aquarius ha rescatado este año a unos 2.000 migrantes.

Asimismo, el coordinador de proyectos de Médicos sin Fronteras, Aloys Vimard, aseguró que la actual situación del buque «es terrible para nosotros porque significa tiempo. Si esto se confirma, al Aquarius le llevará tiempo tener un nuevo pabellón, y el tiempo es vida, ese tiempo supone que se van a perder vidas en el mar«.

NP

 

Una cacería de migrantes en alta mar

 

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