#Impropios Antonio Ledezma: cuando la traición compra una vida de lujo

Antonio Ledezma es uno de los sobrevivientes políticos de la llamada IV República, en la que los partidos Acción Democrática (AD) y COPEI, se repartieron cargos y dineros públicos a placer, desencadenando el descontento popular que obligó al surgimiento del chavismo. Fue uno de los beneficiados por “el dedo” de sus mentores políticos, gracias a lo que logró escalar rápidamente a puestos relevantes como diputado del extinto Congreso o Gobernador del Distrito Federal, nombrado en el cargo por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez (CAP).

Mientras duró su gobierno impuesto en la capital venezolana, Antonio Ledezma manejó con “mano firme” los asuntos relacionados con la seguridad. De esta manera tuvo la genial idea de dispersar con chorros de aguas servidas las manifestaciones de los ancianos que exigían el pago de sus pensiones. También ordenó a la Policía Metropolitana contener con violencia las protestas callejeras que en 1989 dieron origen al “Caracazo”. Su mandato culminó en 1993, cuando su mentor político, CAP, fue sacado de la presidencia por corrupción.

Ya en los tiempos de Hugo Chávez, Ledezma se alistó rápidamente en las filas opositoras y durante el golpe de Estado de 2002, tomó por asalto la sede de la Alcaldía de Caracas, entonces en manos de Freddy Bernal, y se autojuramentó alcalde, copiando el estilo de Pedro Carmona Estanga, quien se había juramentado presidente de la República.

Como opositor al gobierno de Chávez recorrió diferentes escenarios en los que pidió la intervención de su país. Actor asiduo en las diferentes mesas de diálogo, se levantó de todas ellas. En 2015 la Fiscalía le acusó de estar involucrado en la Operación Jericó, a través de la cual se pretendía tumbar por la fuerza al gobierno de Nicolás Maduro. Por tal delito fue encarcelado ese año, para luego ser beneficiado con prisión domiciliaria.

En 2017 huyó de prisión y se escapó del país vía Colombia, para luego ser recibido por el gobierno de Mariano Rajoy en el reino de España, quien le garantizó una vida cómoda a expensas de traicionar a su propio país. Desde entonces, Ledezma vive en Madrid entre los privilegios que goza la clase opositora al gobierno revolucionario.

RB

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