Alternativas productivas venezolanas que destacan en medio de la crisis

Juan Bautista Díaz Rizo creó un producto de fluidos para el corte mecanizado de metales, que es único en el mundo. Tardó 25 años de investigaciones autodidactas. Fue comparado en pruebas de campo con otros insumos adquiridos a compañías gringas y alemanas, y no sólo pasó el examen, sino que demostró que puede llegar a ser mejor porque es tecnología 100 por ciento venezolana, aplicada a nuestra realidad.

Juan “Puya”, como le conocen cariñosamente sus amigos y agremiados del Ejército Productivo Obrero (EPO), considera que ya es hora de que su invento se industrialice en vista de que la empresa venezolana fabricante de aceites y solventes Vassa, se encuentra paralizada por desperfectos de su maquinaria. “Podemos fabricar nosotros mismos, con unos aditivos y procesos especiales, los fluidos para el corte mecanizado de metales que son de vida o muerte para cualquier compañía de producción de piezas metalmecánicas en la industria automotriz”. Pero necesitan el acompañamiento del Estado.

Juan «Puya» hace maracas y casi de todo. Foto cortesía Ciudad Ccs

Es tecnólogo industrial de profesión, actualmente jubilado y pensionado, trabaja además en el proyecto de unos biodegradadores ecológicos basados en bacterias remediadoras, que son usados en todas las especialidades del campo: la cría, la ganadería y la agricultura. Eliminan enfermedades de las plantas como plagas y gusanos (evitando los cancerígenos pesticidas modernos) y evaden la necesidad de usar productos químicos para potabilizar el agua de consumo humano. Incluso, tiene la idea de intentar su instalación en las cabeceras del río Guaire, y así permitir su descontaminación aguas arriba.

A favor del Tratado de Kioto

Otra de sus propuestas es el proyecto Combustibles Verdes Samuel Robinson, que consiste en la aplicación de un dispositivo magnético sobre cada manguera de los surtidores de gasolina del país. Eso haría que Venezuela se convierta en la primera nación del mundo en cumplir con el Tratado de Kioto, que busca evitar la emisión de gases contaminantes causados por el uso de combustibles fósiles.

“Con nuestra propuesta vamos a eliminar el 70% de esos gases que afectan a la capa de ozono, y los vehículos tendrían un tanto por ciento más de potencia, evitando la carbonización en la cámara de combustión. Los motores de los carros durarían muchísimo más, ahorrándole al país el 30% de la gasolina que normalmente se usa con el procedimiento que llamamos de optimización de combustible por método magnético, que ya apliqué con excelentes resultados a la flotilla de vehículos del diario Ciudad Caracas”.

Las maracas de caraotas

Por si fuera poco, también es el creador de una línea de instrumentos de percusión que incluye maracas en recipientes plásticos (con divertidas formas de frutas tropicales) y caraotas y otros granos en su interior para el efecto percutor; además de los cueros para los tambores (bongós, tumbadoras) con una aplicación plástica de acetato de celulosa de fabricación endógena, que permitirían estimular la industria de instrumentos musicales y fortalecer el gusto por nuestra música afrovenezolana. Para ello se apoyó con el grupo de luthier pertenecientes al Ejército, quienes calibraron el sonido hasta su óptima calidad.

Un ejército de soñadores

Él forma parte de un ejército de miles de soñadores que no solo creen en pajaritos preñados, sino que los crean, con muchísima inventiva y guataca, pues no solo se trata de tecnólogos populares sino que en sus filas involucran a profesionales, científicos, jóvenes, adultos-mayores, empleados, jubilados, con una razón común: el amor a la patria.

El Ejército Productivo Obrero (EPO) nació desde el principio, es decir, desde que se inició el gobierno revolucionario, a partir de la gente que se empezó a aglutinar en torno a los llamados del presidente Hugo Chávez a regar tropas por todo el país para alcanzar la independencia productiva y tecnológica.

Cuando Ciencia y Tecnología les pasó de largo

Sus primeros ensayos fueron a la sombra del Ministerio de Ciencia y Tecnología, pero al ver que no recibían recursos ni direccionalidad sino que eran convocados una y otra vez a reuniones infructuosas, decidieron asumir la total autonomía y el trabajo orientado hacia las grandes causas del país, en medio de los ataques homicidas del bloqueo económico que aplican Estados Unidos y sus aliados europeos contra Venezuela.

Sin embargo, es a partir de 2016 cuando comienzan a contabilizar un significativo inventario de acciones directas, en el marco del recrudecimiento de las sanciones imperiales, deseando incidir en el ahorro de divisas por la adquisición de productos importados, y a la vez economizar recursos y dinero a lo interno, a través de sus propuestas creativas de tecnología criolla y soluciones autóctonas a necesidades puntuales. Como establecen en su misión, visible en el portal ejercitoproductivoobrero.wordpress.com: contribuir a vencer la guerra económica mediante la recuperación operativa de las entidades de trabajo del estado venezolano con la participación protagónica de la clase obrera.

Ahorrando dólares con la Caballería Montada

Cuando la cosa aprieta, sacan adelante a la Caballería Montada de Acción Tecnológica Inmediata, que es como su grupo de vanguardia para las emergencias, y que en los días de marzo de 2019 se dirigió espontáneamente al Guri para apoyar con sus conocimientos y mano de obra a los técnicos y funcionarios que se esforzaron por revertir los atentados al sistema eléctrico nacional, que por entonces dejaron al país en la oscurana.

Frente a la gravedad de esos ataques y ante nuestra evidente vulnerabilidad, decidieron crear una tecnología doméstica que consiste en la producción eléctrica a través del plasma, que es un mecanismo utilizado con microondas para estimular un reactor que produce alto voltaje, es decir, un generador eléctrico de nuevo cuño y que ya ha sido probado perfectamente a baja escala.

Gran Misión Mantenimiento Soberano

Su estructura general incluye a la Caballería Montada, pero también al grupo de Jubilados productivos, congregados por sectores incluyendo informática, metalmecánica, electrónica, medicina, botánica, etc. Creadores e Inventores de la Gran Caracas: jóvenes, adultos y adultos mayores con amplios conocimientos en diversas especialidades. Creadores y cultores afroindianos de Venezuela: músicos, cultores, poetas, artistas, estudiosos de las tradiciones, luthiers, etc.

Recientemente Edwin Rojas, uno de sus militantes más mediáticos, ofreció las fuerzas del Ejército Productivo Obrero (que él totalizaba en 2.270 personas) para intervenir a distintas plantas y empresas públicas y privadas de Venezuela que se encuentren semiparalizadas o paralizadas y así devolverle su capacidad productiva. Explicó que las empresas que deseen el apoyo para su recuperación deben hacer una solicitud formal (ninguna de sus operaciones tiene finalidad de lucro), para luego intervenir, previo estudio de los nudos críticos de la empresa junto a su personal técnico.

Actualmente trabajan en un proyecto que tiene como propósito crear la Gran Misión Mantenimiento Soberano, que entre muchos de sus apartados, sintetiza una justificación incuestionable: “Agotadas las dos primeras etapas de la guerra no convencional (defensiva y de equilibrio) es vital pasar a la etapa de contraofensiva mediante la recuperación del aparato productivo nacional con el protagonismo del pueblo organizado con una visión revolucionaria, chavista y bolivariana en ejércitos productivos obreros. El Ejército Productivo Obrero es un ejercicio contracultural basado en el trabajo voluntario, que permitirá vencer la guerra no convencional, cumplir con el principio de corresponsabilidad, fortalecer la unión cívico-militar y ampliar la base doctrinaria de defensa integral de la nación”.

Sus batallas más reconocidas, 14 por lo menos, denotan la versatilidad de sus acciones y alcance en toda la geografía nacional combatiendo a los enemigos externos e internos:

1.- Batalla en la empresa La Gaviota.
2.- Batalla de Maquinarias Barinas.
3.- Batalla de Planta Madre Wanaguanare.
4.- Batalla de INAF.
5.- Batalla Gas Comunal Cacique Tamanaco.
6.- Batalla Gas Comunal Ambrosio Plaza.
7.- Batalla II de La Gaviota.
8.- Batalla Gigante Chávez.
9.- Batalla Gas Comunal Antonio José de Sucre.
10.- Batalla Gas Comunal Renovadora Chivacoa.
11.- Batalla Refinería Amuay.
12.- Batalla Refinería Cardón.
13.- Batalla Comuna El Maizal.
14.- Batalla de INATUR.

Marlon Zambrano/ VTActual.com

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