Alimentos como armas de una guerra contra Venezuela

Los venezolanos este 20 de mayo están convocados a elegir al Presidente de la República, pero ¿tiene esta elección repercusión en el día a día? ¿Qué tienen que ver la reventa de artículos de primera necesidad y alimentos, coloquialmente conocido como bachaqueo, la especulación y la usura desmedida días previos a esta elección?

Es importante destacar que en Venezuela, la producción y distribución de los alimentos ha estadodesde hace décadas en manos de la empresa privada, la misma que gracias al subsidio y entrega de divisas por parte del Estado ha logrado construir monopolios como el de Empresas Polar, que a través de una feroz campaña publicitaria se han convertido en parte «esencial» de la dieta de las familias venezolanas.

¿Es descabellado pensar que la mesa de los venezolanos está siendo atacada con mucha más fuerza por la próxima elección presidencial? Desde el pasado mes de febrero inició la campaña para elegir al nuevo Jefe de Estado, y con ello llegó también un nuevo incremento de precios de los alimentos de primera necesidad.

Desde hace años, los alimentos son objeto de reventa informal, lo que se conoce comúnmente como bachaqueo.

De acuerdo a datos publicados por la encuestadora Hinterlaces, Nicolás Maduro, será reelecto con el 68% de los votos. Estos pronósticos han exacerbado un ataque mucho más frontal contra el pueblo, convirtiendo el derecho a la alimentación en el principal objetivo elevando, por ejemplo, un kilo de arroz de 60 mil bolívares a 340 mil bolívares (566%), o medio cartón de huevos de 150 mil bolívares a 650 mil bolívares (433%).

Ante este constante ataque, el 16 de marzo de 2016 el Estado conformó y activó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), como medida para contraatacar y organizar al pueblo con el fin de garantizarle una buena parte de los productos de primera necesidad, de forma regular a precios subsidiados.

Dos años después de su creación, los CLAP están desplegados en todo el territorio nacional y pese a problemas y errores, se han convertido en un arma importantísima para sobrevivir a una guerra de cuarta generación que existe hoy en contra de Venezuela.

Esta elección presidencial representa para los venezolanos no solo la posibilidad de elegir a quien llevará las riendas de la República los próximos 5 años, sino también, es un evento que lleva intrínseco un gran peso histórico porque encarna la oportunidad de vencer de una buena vez más a las mafias de los alimentos que hoy atacan al pueblo.

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